13/10/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 13/10/2026
El caso del ataque homófobo perpetrado en un establecimiento de McDonald's en el distrito de Miraflores dio un giro inesperado luego de que la familia de Augusto Nava —identificado como el autor de las agresiones verbales— emitiera un comunicado oficial.
El documento busca esclarecer el trasfondo de los hechos que se viralizaron masivamente en redes sociales, los cuales generaron un categórico repudio por parte de la ciudadanía, activistas y figuras públicas.
Familia del agresor pide disculpas
En el texto difundido, la familia de Nava expresó su profundo pesar por las expresiones y amenazas lanzadas contra los clientes que se encontraban almorzando en el local comercial, reconociendo el rechazo mediático que este acto provocó en la pareja afectada y la comunidad que presenció la agresión verbal.
"Lamentamos profundamente las amenazas y expresiones homófobas que han afectado a tantas personas. Pedimos disculpas sinceras por el daño y el temor ocasionados", señala el pronunciamiento oficial, reconociendo el impacto negativo generado en las víctimas.
El factor médico: aseguran que sufre trastorno
Uno de los puntos centrales dados a conocer por su entorno es la condición de salud mental del agresor. Según la familia, Augusto Nava cuenta con un diagnóstico de trastorno bipolar tipo I y, al momento de suscitarse el incidente, se encontraba atravesando una crisis maníaca grave que, aseguran, alteró su juicio y percepción de la realidad.
Asimismo, en otro comunicado compartido por Ursula Castrat, detallaron que durante años se había mantenido estable bajo tratamiento médico, desempeñándose de manera activa como entrenador deportivo, por lo que su equipo médico se encuentra evaluando los factores que desencadenaron este repentino episodio de descompensación.
Internamiento psiquiátrico y preocupación por amenazas
Ante la gravedad de la situación, los familiares confirmaron que Nava se encuentra actualmente internado y bajo rigurosa atención psiquiátrica, acompañándolo en su proceso terapéutico para recuperar la estabilidad emocional.
Paralelamente, manifestaron su profunda preocupación por, según denuncian, la escalada de violencia digital, señalando que circulan amenazas de muerte directas tanto en su contra como hacia el núcleo familiar, por lo que exigieron respeto y el cese de las agresiones. Finalmente, la familia apeló al debate empático en torno a la salud mental, sin dejar de lado la gravedad de la afectación sufrida por las personas agraviadas.
El pronunciamiento introduce así una nueva arista en un caso que ha reabierto una fuerte discusión sobre la discriminación, los derechos de la comunidad LGBTQ+ y los límites de la responsabilidad frente a crisis de salud mental severas, mientras las autoridades y los afectados continúan evaluando las acciones legales correspondientes.

