Presidente no firmaba acuerdo, sino decreto que transfería fondos, destaca exministro de Defensa
El debate sobre la participación del presidente José Balcázar en la compra de aviones F-16 tomó un nuevo giro tras las declaraciones del exministro de Defensa, Jorge Moscoso, quien precisó el rol que le correspondía al mandatario dentro del proceso.
En entrevista para Exitosa, el exministro de Defensa, Moscoso fue enfático en aclarar que el jefe de Estado no firmaba directamente contratos o acuerdos con proveedores, sino que su función era habilitar los recursos mediante un instrumento legal.
El rol del presidente en el proceso
Moscoso detalló que la responsabilidad del mandatario se enmarca dentro de un procedimiento administrativo y legal previamente establecido.
"Lo que le ha correspondido al presidente y lo ha realizado él es la emisión del decreto supremo que habilita los fondos que estaban dispuestos en la ley de presupuestos de la república mediante la operación de endeudamiento interno", indicó.
Asimismo, precisó que dicho decreto no fue una decisión aislada, sino un documento firmado conjuntamente con otras autoridades del Ejecutivo.
"Ese primer tramo de fondos ha sido un decreto supremo emitido con la firma del ministro de defensa, la firma del ministro de finanzas, del premier y del presidente", añadió.
Según explicó, este decreto supremo era un paso indispensable para que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) pudiera ejecutar la transferencia de dinero al proveedor, en este caso la empresa Lockheed Martin, encargada del proceso de adquisición.
Cuestionamientos sobre el desconocimiento
Uno de los puntos más críticos de la declaración del exministro fue su cuestionamiento a la versión de que el presidente desconocía el proceso. Moscoso fue categórico al señalar que la firma del decreto implica necesariamente conocimiento.
"Sí, por supuesto que sí, eso está publicado en El Peruano", afirmó, al referirse a la participación directa del mandatario en la emisión del documento oficial.
En esa línea, consideró contradictorio sostener que se trataba de un asunto ajeno.
"No puede decir ahora, lamentablemente vuelvo a repetir, ahí hay una incongruencia para mí de que él no conocía o desconocía o que eran temas entre los militares y una empresa, porque no es así.", remarcó.
Para Moscoso, estas inconsistencias generan dudas sobre la transparencia del proceso y abren espacio a cuestionamientos políticos y legales.
Las declaraciones del exministro dejan en evidencia que, aunque el presidente no firmó el contrato, su rol fue determinante al autorizar los fondos, lo que complica cualquier intento de desligarse del proceso y reaviva el debate sobre responsabilidades en decisiones de alto nivel.