Terremoto de 7.1 en Japón: Cámara de seguridad registró la reacción de un grupo de mascotas al fuerte movimiento
Un fuerte terremoto de magnitud 7.1 sacudió este martes la prefectura de Kumamoto, en el sur de Japón, provocando momentos de alarma entre la población. El movimiento telúrico también generó interrupciones en servicios y transporte mientras los equipos de emergencia evaluaban la situación.
El sismo se registró a las 16:27 hora local y tuvo su epicentro a unos 10 kilómetros de profundidad bajo Kumamoto, en la isla de Kyushu. Debido a la intensidad del movimiento, algunas zonas alcanzaron el nivel máximo de 7 en la escala sísmica japonesa, utilizada para medir la fuerza con que un terremoto afecta la superficie.
Tras el fuerte movimiento, las autoridades activaron alertas de emergencia en las prefecturas de Kumamoto, Nagasaki, Kagoshima, Fukuoka, Saga, Oita y Miyazaki. La preocupación aumentó especialmente en las zonas costeras, debido a que inicialmente se advirtió sobre la posibilidad de olas de hasta un metro asociadas al terremoto.
Gatos reaccionan con temor durante el fuerte terremoto
En las imágenes se observa cómo los gatos comienzan mostrando una actitud tranquila. Sin embargo, al percibir los primeros movimientos telúricos (e incluso instantes antes de que el temblor se intensifique) se ponen en alerta de inmediato.
Conforme el fuerte sismo sacude viviendas y establecimientos, reaccionan de forma totalmente inquieta, corriendo apresuradamente para buscar refugio.
Suben a 18 los fallecidos por el terremoto
La prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, ha amanecido hoy en medio de un amplio operativo de rescate, mientras los servicios de auxilio, las Fuerzas de Autodefensa y los camiones cisterna que reparten agua intentan socorrer a la población en medio de una asfixiante ola de calor, con temperaturas que rozan los 36 grados.
El número de víctimas mortales por el terremoto de magnitud 7.1 que sacudió el martes la isla de Kyushu, en el sur de Japón, ha aumentado a 18, según datos del Gobierno central y de la prefectura de Kumamoto.
A los 13 muertos avanzados a primera hora de este miércoles por la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, se añaden ahora otros cinco por el derrumbe de una chimenea en una fábrica de papel en Yatsushiro. Siguen los trabajos de rescate en la papelera, donde se cree que otras cuatro personas podrían permanecer enterradas bajo los escombros.
Unos 3.600 efectivos de las Fuerzas de Autodefensa fueron desplegados en la zona y, además de labores de rescate, reparten agua en bolsas especiales de plástico entregadas a las víctimas, según el Ministerio de Defensa. Otras once prefecturas vecinas han enviado agentes de policía, incluidos equipos especializados en rescate de la Policía Metropolitana de Tokio.