Bandas criminales cuentan con marketing en redes sociales, según Julio Corcuera
El crimen organizado no solo busca generar ingresos mediante actividades ilícitas. También estaría desarrollando nuevas formas de construir presencia y aceptación a través de las redes sociales.
Así lo señaló el experto en crimen organizado, Julio Corcuera, quien advirtió que algunas organizaciones delictivas han desarrollado lo que calificó como un "marketing criminal", utilizando plataformas digitales para difundir contenidos vinculados con sus actividades.
Durante una entrevista para Exitosa, Corcuera sostuvo que esta presencia digital forma parte de un fenómeno más amplio, en el que las organizaciones criminales buscan posicionar determinados mensajes y generar interés entre los usuarios.
Organizaciones criminales buscan presencia digital
Corcuera explicó que esta expansión no solo se manifiesta en las actividades económicas o en la penetración de determinadas estructuras, sino también en la manera en que algunas bandas construyen una imagen pública.
"Sí, claro, tiene visos claramente de gobernanza criminal. No sólo entró, sino que en el libro de extorsión, el negocio, el miedo, que publicamos con nuestro colega de GPS Agencia en el cuarto capítulo, puede ver que algunas de estas organizaciones tienen un marketing criminal. Tienen redes en TikTok, en Instagram", señaló.
Al ser consultado sobre qué organizaciones tendrían este tipo de presencia, el experto mencionó específicamente a "Los Pulpos" y "La Jauría". Además, puso como ejemplo la exposición de contenidos relacionados con experiencias criminales en redes sociales.
"Usted puede ver Los Pulpos, por ejemplo, puede El Jauría, puede, le voy a poner un ejemplo concreto, vea usted y cualquier persona que nos escucha puede ver en el TikTok, por ejemplo, el éxito que tiene Yera Loropeza contando sus anécdotas en la cárcel", manifestó.
La demanda detrás de los símbolos criminales
Para Corcuera, sin embargo, el fenómeno no debe analizarse únicamente desde la perspectiva de quienes producen o difunden estos contenidos. El especialista planteó que también es necesario observar a las personas que consumen este tipo de material y adquieren productos relacionados con organizaciones criminales.
"Pero no lo veamos desde la oferta, veámoslo desde la demanda. Si una persona presenta en una especie de deseabilidad social las aventuras criminales y demás, es porque hay una demanda", sostuvo.
En esa misma línea, explicó que la comercialización de prendas identificadas con determinadas bandas revela que existe un público dispuesto a comprarlas.
"Si hay una organización criminal que pone en venta poleras de esta organización criminal o gorros de una organización criminal, el tema es la demanda de quién compra", afirmó.
La advertencia pone el foco en un aspecto distinto del fenómeno criminal: la existencia de una audiencia que consume, comparte o incluso adquiere elementos asociados a estas organizaciones. Para el especialista, esta demanda resulta clave para entender por qué determinados contenidos y productos vinculados al crimen consiguen circular y generar interés.