Crisis energética en Perú sería RESPONSABILIDAD de empresas extranjeras, advierte experto
El economista Jorge Manco Zaconetti señaló que la crisis energética que enfrenta el Perú no solo responde a problemas coyunturales, sino también a decisiones estructurales vinculadas a la gestión del gas natural en el país.
Según indicó en diálogo con Exitosa, la responsabilidad recaería en tres compañías extranjeras que forman parte de la Transportadora de Gas del Perú (TGP).
"El problema es que siempre se menciona a TGP, pero no se dice quiénes están detrás. Las responsables son EIG Global Energy Partners de Estados Unidos, que es un fondo de inversión que tiene casi el 50%, Sonatrach, que es una empresa estatal de Argelia, que tiene el 21% y por último, Enagás de España, que tiene más del 40% que son las empresas que participan en la transportadora de gas", afirmó.
El especialista explicó que el gas natural es clave para el funcionamiento de diversas industrias en el país, especialmente aquellas que dependen de este recurso como principal fuente energética. En ese sentido, advirtió que una eventual escasez generará efectos inmediatos en el sector productivo.
"Las industrias dependen del gas barato. Las afectadas serán las cementeras, las ladrilleras y cerca de 200 empresas que están conectadas al gas natural, además de compañías de fibras sintéticas. Todas ellas van a sentir la pegada porque no tienen gas", sostuvo.
Impacto en empresas y consumidores
Manco explicó que muchas de estas industrias cuentan con sistemas duales que les permiten reemplazar el gas natural por otros combustibles, aunque ello implica mayores costos de producción.
Asimismo, criticó que el país no haya reforzado su seguridad energética mediante la construcción de infraestructura adicional, como el gasoducto sur peruano, proyecto que quedó paralizado tras el escándalo de corrupción vinculado a Odebrecht.
"El Perú, del 2017 al 2025, destina 45 millones de dólares por año, o sea son más de 400 millones de dólares que el estado peruano ha gastado por mantener los tubos oxidados que están en el tendido del gasoducto, más de 400 millones de dólares, para darle supervisión y mantenimiento. Entonces, mire, eso es lo que nos cuesta, algo que no nos sirve", precisó.
Para Manco Zaconetti, la crisis energética que enfrenta el país es el resultado de una combinación de factores empresariales y decisiones políticas que han postergado proyectos estratégicos.
Mientras no se garantice una política de seguridad energética y una mayor infraestructura para el transporte de gas, advirtió que las industrias seguirán enfrentando mayores costos y los consumidores terminarán asumiendo el impacto económico.