Gobierno peruano rechaza reforma en Nicaragua que suspende elecciones y perpetúa la dictadura de Daniel Ortega
El Gobierno del Perú, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, emitió este miércoles un comunicado en el que manifiesta su rechazo a la reforma constitucional aprobada en primera votación por la Asamblea Nacional de Nicaragua.
La medida, impulsada por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, extiende el mandato presidencial hasta 2028 y elimina las condiciones para elecciones libres, consolidando lo que la Cancillería calificó como una "dictadura familiar".
Una amenaza contra la democracia
El pronunciamiento advierte que esta reforma constituye un "nuevo nivel de transgresión" contra los principios más elementales de la democracia y el derecho del pueblo nicaragüense a vivir en libertad.
Según el comunicado, la iniciativa representa un atentado contra la legitimidad del ordenamiento legal del país y viola de manera flagrante la Carta Democrática Interamericana, así como los compromisos internacionales asumidos en materia de derechos humanos.
La Cancillería peruana subrayó que en Nicaragua no existen condiciones mínimas para elecciones libres, justas y competitivas. Señaló que el aparato represor del régimen criminaliza de manera sistemática y arbitraria a la oposición democrática, que lucha por recuperar la institucionalidad en el país centroamericano.
En ese sentido, la reforma aprobada no solo posterga la alternancia política, sino que también blinda constitucionalmente la exclusión de adversarios bajo la figura de "traidores a la patria".
Cancillería llama a activar mecanismos
El comunicado incluye un llamado urgente a la comunidad internacional, en especial a los órganos de Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos (OEA), para activar todos los mecanismos disponibles que eviten la consolidación definitiva de la dictadura Ortega-Murillo. Perú exhorta a que se adopten medidas concretas que impidan la perpetuación del régimen.
Finalmente, el Gobierno peruano reafirmó su compromiso inequívoco con la defensa y promoción de la democracia y los derechos humanos en la región. El comunicado expresa solidaridad con el pueblo nicaragüense, sus presos políticos, exiliados y todos aquellos que son perseguidos por "soñar con elecciones libres".
Con ello, Perú se posiciona como uno de los países latinoamericanos que ha manifestado abiertamente su rechazo a la reforma y su respaldo a la oposición democrática.
El pronunciamiento peruano frente a la reforma constitucional en Nicaragua refleja la creciente preocupación regional por el deterioro institucional en ese país. Con esta denuncia, Perú busca sumar presión internacional para impedir que se consolide un régimen autoritario, reafirmando que la defensa de la democracia y los derechos humanos es un eje central de la política exterior peruana.