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Salida entre sospechas

Óscar Arriola sobre relevo de Franco Moreno como Jefe policial en La Libertad : "Es un cambio como cualquier otro"

El comandante general de la PNP defendió el traslado de Franco Moreno al Estado Mayor General como una decisión rutinaria frente a versiones que señalan que su salida respondió a presiones del crimen organizado.
El comandante general de la PNP explicó los motivos de la salida de Moreno. (Composición Exitosa)
11-05-2026

El relevo del general Franco Moreno Panta como jefe policial de La Libertad sigue generando debate. Mientras investigaciones periodísticas lo describen como una salida motivada por su incomodidad frente al crimen organizado, la versión oficial ofrecida por el comandante general de la PNP, Óscar Arriola, apunta a un movimiento rutinario dentro de la rotación de generales.

La versión oficial

En entrevista con Exitosa, Arriola afirmó este cambio fue promovido y aprobado por el comando general de la institucuón policial, la cual encabeza, y de se trataría de un cambio sin mayores motivaciones ocultas.

"Es un cambio como cualquier otro cambio, de cualquier general. Es una decisión del comando, aprobado y promovido por el ministro del Interior y firmado en una resolución suprema por el presidente de la República".

Explicó que Moreno fue trasladado al Estado Mayor General, considerado el segundo estamento más importante de la Policía, y que no se trató de un ascenso ni de una degradación.

El comandante general destacó que en La Libertad la criminalidad había bajado "considerablemente" y que las capturas realizadas bajo la gestión de Moreno fueron "espectaculares". Sin embargo, reconoció que existieron "otros factores analizados", como la intervención de policías implicados en extorsión en Pataz, episodio que fue ampliamente difundido por los medios.

Descarta presiones

Ante preguntas sobre si la salida de Moreno guardaba relación con investigaciones a cabecillas como Andy Quispe Cruz ('Los Pepes') o Óscar Cruz Basilio ('Los Pulpos'), Arriola reconoció el trabajo de Moreno en esos casos, pero respondió que "la función es integral" y que todo general debe cumplir cabalmente con las responsabilidades asignadas.

Consultado sobre si desde el Estado Mayor Moreno podrá seguir luchando contra la criminalidad, se limitó a señalar que "está cumpliendo las funciones para lo cual está preparado todo funcionario público".

¿Un agente incómodo?

En paralelo, reportajes periodísticos sostienen que Moreno empezaba a ser un jefe incómodo para las mafias locales, pues sus operativos golpeaban directamente las estructuras de extorsión y sicariato en Trujillo y Pataz.

La intervención de policías en Pataz acusados de extorsión habría servido como pretexto administrativo para justificar su salida, pese a que no se le responsabiliza directamente.

El traslado se describe como un "destierro" institucional: de dirigir la región más convulsionada del país pasó a un cargo de menor exposición pública, lo que alimenta la percepción de que se trató de una decisión política más que técnica.

Franco Moreno seguía de cerca a cabecillas de organizaciones criminales.

La postura de Arriola busca normalizar el relevo de Franco Moreno; sin embargo, el contraste con las investigaciones es evidente. En este cruce de narrativas, la ciudadanía queda atrapada entre la explicación institucional —que apela a la formalidad y la jerarquía— y la sospecha de una caída motivada por presiones externas.

El reto para la Policía será demostrar que los cambios en la jefatura responden realmente a una estrategia "integral" —como expresa Arriola— y no a intereses que socavan la lucha contra el crimen.