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Cambios en la región

Reelección de Lula da Silva es un "golpe duro" para EE.UU. y su presencia en la región, señala especialista

Javier Romero, jefe de internacionales de Exitosa, señaló que la continuidad del mandatario brasileño frena el tablero de influencia que Washington estructuraba en Sudamérica.
Internacionalista analiza escenario tras reelección. (Composición Exitosa)
26-10-2026

La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva al frente de la economía más grande de Sudamérica no solo marca un hito electoral interno, sino una profunda sacudida en la geopolítica hemisférica. Según el análisis de Javier Romero, jefe de internacionales de Exitosa, este triunfo representa un "golpe duro" para las directrices de la política exterior de Estados Unidos.

Un rompecabezas incompleto

Romero explicó que la administración norteamericana tenía prácticamente completado su "rompecabezas de reestructuración en América Latina hacia la derecha", articulando fichas clave con los gobiernos de Ecuador, Perú, Chile y Argentina, además de una Venezuela bajo un gobierno encargado supeditado a las directrices de Washington.

En este esquema, Brasil se posicionaba como, según cataloga, el "trofeo más preciado" para consolidar dicha hegemonía económica y política, por lo que la continuidad del líder progresista altera drásticamente los planes de la Casa Blanca en el subcontinente.

El realce de China en la región

Frente a este escenario, la victoria electoral de Lula no solo reposiciona a las fuerzas progresistas, sino que supone un importante realce para potencias emergentes como China. De acuerdo con el especialista, esto le otorga a Pekín la oportunidad de recuperar la presencia e influencia que se habían visto mermadas por la incursión y presión diplomática de Estados Unidos en los últimos años.

En esa línea, Romero recordó el estatus del ambicioso proyecto del Corredor Ferroviario Bioceánico Central, una colosal obra de infraestructura concebida para unir el océano Atlántico (en Brasil) con el océano Pacífico (en Perú) mediante el respaldo de la inversión y cooperación china.

Con Lula nuevamente en el poder, dicho proyecto encuentra un escenario favorable para su concreción, lo que desataría una preocupación mayor en Washington, que ya ha manifestado fricciones estratégicas en la región tras el impacto geopolítico y comercial de proyectos clave como el Puerto de Chancay.

Reacciones desde Washington: Donald Trump alega fraude

Por su lado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió con dureza contra el proceso electoral brasileño tras la reelección de Lula da Silva. En declaraciones ofrecidas antes de abordar el avión presidencial rumbo a un mitin en Misisipi, el mandatario calificó los comicios de "terribles" y aseguró que "parecían otras elecciones fraudulentas".

Pese a insistir en que su administración no respaldó formalmente a ninguno de los candidatos en disputa, Trump sostuvo que el desarrollo de la votación proyectó una imagen pésima a nivel internacional. No obstante, luego matizó sus comentarios al señalar que era una opinión estrictamente personal y que mantiene un vínculo cordial con el líder progresista.

Las polémicas declaraciones de la Casa Blanca introducen una discordancia frontal con el amplio respaldo y reconocimiento diplomático emitido por los distintos gobiernos de América Latina, evidenciando que la relación con el reelecto gobierno de Brasil continuará marcada por contrastes políticos y discursivos desde Washington.