Cultural
Latido de madera

Día del Cajón Peruano: La historia del instrumento que enamoró a una leyenda de España

Cada 2 de agosto se celebra el cajón como símbolo de resistencia afroperuana y patrimonio cultural, cuya trayectoria lo llevó de las costas del Perú a revolucionar el flamenco en Europa.
El instrumento trascendió fronteras peruanas. (Composición Exitosa)
02-08-2026

El cajón peruano late como un corazón de madera. En cada golpe resuena la memoria de un pueblo que, privado de sus tambores, encontró en las cajas de carga un refugio para mantener viva la música. Hoy, 2 de agosto, el Perú celebra el Día del Cajón, instaurado por ley en 2018, pero su historia se remonta a siglos atrás, cuando la creatividad afroperuana transformó la adversidad en arte.

Un origen en tiempos de prohibición

Este instrumento no nació en un taller de luthiers ni en un conservatorio. En el siglo XVI, los africanos esclavizados llegaron al Perú con sus tradiciones musicales. Sus tambores de piel eran el corazón de las celebraciones, pero en 1563 las autoridades coloniales los prohibieron por temor a que fueran usados en rituales y reuniones fuera de control.

La comunidad afroperuana respondió con creatividad: las cajas de madera que servían para transportar mercancías se convirtieron en instrumentos improvisados. De ese gesto nació el cajón, que con el tiempo se consolidó como pieza central de géneros como el festejo, el landó, la marinera y el vals criollo, convirtiéndose en símbolo de identidad afroperuana y, más tarde, nacional.

Ante la prohibición de tambores, los afrodescendientes usaron cajas de trasnporte.

Patrimonio nacional y día oficial

El reconocimiento oficial llegó siglos después. En 2001, el Instituto Nacional de Cultura declaró al cajón Patrimonio Cultural de la Nación, destacando su valor histórico y artístico. En 2014, la OEA lo proclamó "Instrumento del Perú para las Américas", subrayando su trascendencia continental. Finalmente, en 2018, el Congreso instauró el 2 de agosto como Día del Cajón Peruano, fecha que coincide con su declaratoria como patrimonio.

Desde entonces, cada golpe de madera en esta jornada conmemorativa recuerda no solo su origen afrodescendiente, sino también su papel como símbolo de mestizaje y creatividad.

OEA reconoce al cajón peruano como patrimonio en 2014.

El cajón cautivó a una leyenda española: Paco de Lucía

La historia del cajón dio un giro inesperado en 1977. Durante una velada en Lima, organizada por el embajador de España y con la presencia de la mismísima Chabuca Granda, el guitarrista español Paco de Lucía descubrió el instrumento, tocado aquel día por el cajonero afroperuano Caitro Soto, a quien se lo compró por 12 000 pesetas.

Fascinado por su sonido, Paco pidió a su percusionista Rubem Dantas que lo probara con compases flamencos. El resultado fue revelador: el cajón reproducía los acentos esenciales del flamenco, el grave del zapateado y el agudo del tacón, sumado al hecho de su portabilidad y transporte fácil.

De Lucía lo llevó a España y lo incorporó a su sexteto, revolucionando el género. El cajón flamenco evolucionó con adaptaciones técnicas, como la incorporación de bordones metálicos, pero su esencia seguía siendo peruana, algo reconocido por el propio guitarrista. Desde entonces, ningún tablao (escenario para flamenco) volvió a sonar igual.

"Ha tenido muchas variaciones, pero sigue siendo el cajón peruano. Yo sé que hay gente en Perú que, de alguna manera, piensa que yo les robé su instrumento. No, yo siempre, vaya a donde vaya, digo que el cajón lo encontré aquí, me lo vendió Caitro Soto y gracias a Perú al flamenco le ha venido de maravilla", mencionó el guitarrista durante una entrevista en Lima.

Paco de Lucía y Caitro Soto

El cajón peruano es un latido que nació de la resistencia y se transformó en patrimonio. Su declaratoria oficial y su día conmemorativo recuerdan que la música puede sobrevivir a la prohibición y convertirse en símbolo de identidad. El encuentro con Paco de Lucía lo llevó más allá de las costas del Perú, demostrando que un golpe de madera puede unir continentes y revolucionar géneros enteros.