Martín Chambi: ¿quién fue el histórico fotógrafo peruano que murió un 13 de septiembre?
Un día como hoy, 13 de septiembre, el Perú y el mundo de las artes visuales conmemoran la partida de un visionario que logró capturar el alma profunda de los Andes a través del lente de su cámara.
Martín Chambi no solo documentó una época de profundas transformaciones sociales, sino que se alzó como el primer fotógrafo indígena de América Latina en alcanzar renombre mundial, despojando a la población andina de la mirada exótica y folclorizante para dotarla de un absoluto e innegable protagonismo.
El origen de una mirada única
Nacido en 1891 en el seno de una familia campesina quechuahablante en Coaza (Puno), la vida de Chambi dio un giro inesperado a sus 14 años. Obligado a trabajar tras la muerte de su padre, ingresó a los socavones de la mina de oro de Santo Domingo. Fue en ese campamento donde descubrió la magia de la fotografía al observar a los ingenieros ingleses documentar sus labores.
Fascinado por aquel aparato que congelaba el tiempo, abandonó la minería y migró hacia Arequipa para formarse como aprendiz en el prestigioso estudio de Max T. Vargas.
Cusco, su estudio fotográfico predilecto
Para 1920, ya convertido en un profesional, se estableció en Cusco, ciudad que se convertiría en su lienzo definitivo. Allí abrió su emblemático estudio fotográfico y logró retratar con maestría tanto a campesinos y autoridades indígenas como a la élite de la antigua capital imperial.
Chambi falleció a los 82 años, un 13 de septiembre de 1973, por causas naturales en su residencia cusqueña, la "Quinta Chambi". Como testimonio de su grandeza, dejó un archivo monumental de más de 30.000 negativos, obra que el Estado peruano declaró Patrimonio Cultural de la Nación el 5 de noviembre de 2019, coincidiendo con su natalicio.
Obras maestras de su archivo visual
A través de un dominio excepcional del claroscuro y la luz natural, Chambi construyó un registro sociológico invaluable. Entre sus trabajos más representativos destacan:
- El Gigante de Paruro (1925): Su retrato de estudio más icónico. Capturó a Juan de la Cruz Sihuana, un hombre de más de dos metros de altura originario de Llusco.
- Tristeza andina (1933): Símbolo estético del indigenismo, que muestra a un hombre tocando la quena junto a su llama en un paisaje agreste.
- Autorretrato en Machu Picchu (1928): Chambi documentó la ciudadela en sus primeras etapas de limpieza y se fotografió a sí mismo en ella.
- Ezequiel Arce y su cosecha de papas (1939): Magistral composición donde un agricultor posa con orgullo junto a su inmensa cosecha, dignificando la labor agrícola.
- Boda de don Julio Gadea, prefecto del Cusco (1930): Representa su brillante trabajo comercial. La imagen ilustra las costumbres de la élite local, demostrando la agilidad del fotógrafo para moverse entre todos los estratos de la sociedad cusqueña.
Gran exposición para conocer su obra de cerca
Para quienes deseen sumergirse físicamente en el legado del fotógrafo, el Centro Cultural de la Universidad de Lima acaba de inaugurar la exposición "Chambi itinerante: el oficio". Esta muestra, de ingreso libre, estará disponible desde el 11 de septiembre hasta el 9 de octubre de lunes a sábados, de 9:00 a.m. a 10:00 p.m., en el primer piso del Edificio L1 del campus universitario (Av. Javier Prado Este 4600, Surco).
La obra de Martín Chambi permanece viva, no solo en los archivos que resguardan sus descendientes, sino en la memoria de un país que continúa descubriendo en cada uno de sus retratos los múltiples rostros de su propia identidad. Su lente otorgó presencia a quienes, hasta entonces, habían permanecido en la sombra, dejándonos un legado visual que trasciende el tiempo y las fronteras.