El Salvador: Gobierno de Bukele endurece las penas con cadena perpetua para menores
A través de una nueva legislación, El Salvador ha marcado un precedente judicial donde adolescentes que cometan delitos como homicidio, violación o terrorismo, sean sentenciados a cadena perpetua.
Cambios drásticos en la Ley Penal Juvenil
El paquete de reformas modifica específicamente el artículo 8 en la normativa en vigor eliminando los plazos existentes para proteger a los menores así, un menor de 12 años puede ser condenado a cumplir toda su vida en prisión. Desde ahora la justicia penal valorará a las delincuentes juveniles de igual modo que la de los adultos, alegando que la gravedad de sus actuaciones hace necesaria una respuesta institucional equivalente y última.
Según explicó la directora para las Américas de Human Rights Watch, Juanita Goebertus, "representan graves retrocesos al régimen penal juvenil". La experta detalló que las sanciones aplicadas a este sector de la población deben ser más breves y ofrecer oportunidades reales de reinserción, algo que se anula totalmente con una sentencia de por vida, a pesar de que la ley permite una revisión del caso tras cumplir 25 años de encierro efectivo.
Impacto internacional y derechos humanos
Esta reforma ha encendido las alarmas en organismos internacionales que vigilan los derechos de la infancia. Los críticos sostienen que el sistema judicial debe priorizar la rehabilitación sobre el castigo eterno. Sin embargo, los legisladores locales defienden que la prioridad es la seguridad nacional y la protección de las víctimas. El cambio legal elimina la distinción que existía anteriormente, donde los menores recibían penas máximas reducidas incluso en casos de asesinatos múltiples o actos terroristas contra la población civil.
La implementación de esta normativa posiciona a El Salvador como uno de los países con las leyes más severas del mundo para la niñez. Al finalizar los procesos judiciales, los magistrados podrán dictar cadena perpetua para menores sin importar su corta edad, basándose únicamente en la tipificación del delito cometido. Esta transformación del código penal asegura que quienes participen en actividades de terrorismo o violaciones sexuales enfrenten la prisión perpetua como una consecuencia directa, dejando de lado los antiguos programas de reforma social que existían en la región.
La aplicación de la cadena perpetua para los menores de edad acusados de homicidio, violación y terrorismo redefine el futuro legal del país. Aunque la reforma se presenta como una solución contra la violencia, el debate sobre si un menor de 12 años puede ser rehabilitado queda en segundo plano frente a la firme decisión del Estado de aplicar la prisión perpetua como método de control social.