El Salvador instaura la cadena perpetua: Congreso aprobó reforma impulsada por Nayib Bukele
El Salvador vivió este martes un giro histórico en su marco legal. La Asamblea Legislativa, controlada por el partido oficialista Nuevas Ideas y sus aliados, aprobó una reforma constitucional enviada por el presidente Nayib Bukele que habilita la cadena perpetua para delitos graves como homicidio, violación y terrorismo. La medida se aprobó con 59 votos, incluyendo dos de la oposición, y sin debate previo.
La reforma modifica el inciso segundo del artículo 27 de la Constitución, que hasta ahora prohibía las condenas perpetuas bajo el argumento de que el sistema penitenciario debía orientarse a la corrección y readaptación de los delincuentes. Con el cambio, se establece que "la pena perpetua solo se impondrá a los homicidas, violadores y terroristas", mientras se mantiene la prohibición de penas por deudas, infamantes o proscriptivas.
Cambio constitucional insólito
En diciembre de 2025, la Fiscalía salvadoreña anunció condenas de hasta mil años contra pandilleros, pese a que la jurisprudencia fijaba un máximo de 60 años de cumplimiento efectivo. Días antes de la reforma, un grupo de juristas internacionales acusó al gobierno de Bukele de cometer crímenes de lesa humanidad bajo el régimen de excepción, vigente desde hace cuatro años.
Bukele reaccionó con dureza, señalando que no permitirá que "asesinos y violadores permanezcan libres" y acusando a las organizaciones de derechos humanos de defender criminales. Por lo anterior, el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, presentó la iniciativa en el Parlamento y dedicó su discurso a atacar a organismos internacionales, afirmando que la medida es "irreversible".
El gobierno defendió la reforma como un acto de justicia para las víctimas y un mensaje de firmeza contra la criminalidad. Bukele, a través de sus redes sociales, acusó a medios internacionales y ONG de exigir la liberación de pandilleros capturados bajo el régimen de excepción.
La aprobación sin debate previo y el contexto de denuncias por violaciones a derechos humanos han generado preocupación. Organizaciones advierten que las políticas del gobierno salvadoreño contradice los principios de rehabilitación y podría agravar las condiciones del sistema penitenciario salvadoreño, ya sobrecargado por las masivas detenciones de los últimos años.
La instauración de la cadena perpetua en El Salvador marca un cambio profundo en la política penal del país. Mientras el gobierno de Bukele la presenta como una medida de justicia y seguridad, la comunidad internacional observa con inquietud. La reforma, aprobada sin debate, refuerza el poder del Ejecutivo abre un nuevo capítulo en la historia constitucional salvadoreña.