Ex marine estadounidense es expulsado tras protestar contra ataques de Trump hacia Irán: "Nadie quiere morir por Israel"
Un momento de tensión se vivió este miércoles en el Senado de Estados Unidos, cuando el exmarine Brian McGinnis fue retirado por la fuerza de una audiencia del Subcomité de Preparación y Apoyo a la Gestión de las Fuerzas Armadas.
El veterano se manifestó contra los ataques militares ordenados por el presidente Donald Trump hacia Irán y lanzó una frase que rápidamente se viralizó: "Nadie quiere luchar por Israel".
McGinnis, quien actualmente es candidato del Partido Verde al Senado por Carolina del Norte, interrumpió la sesión para denunciar que las acciones bélicas en el Medio Oriente, ponen en riesgo a miles de soldados norteamericanos.
En videos difundidos en redes sociales se observa cómo elementos de seguridad lo levantan y lo sacan del salón, en medio de forcejeos que, según reportes, le habrían causado una fractura en el brazo.
Horas antes, McGinnis había publicado un video en sus redes sociales anunciando que viajaría a Washington para protestar contra la guerra.
"Van a enviar a nuestros hombres y mujeres al peligro cuando nuestros funcionarios electos dijeron que no habría una guerra mundial", declaró.
La audiencia en la que irrumpió era un procedimiento legislativo ordinario, enfocado en asuntos de preparación militar, y no correspondía a la sesión plenaria en la que el Senado rechazó una resolución destinada a limitar los poderes de Trump en el conflicto con Irán.
Reacciones
El senador republicano Tim Sheehy intervino en la situación y luego aseguró que buscó "ayudar y calmar" el momento. Sin embargo, la expulsión de McGinnis ha generado fuertes críticas y debate sobre la creciente división interna en Estados Unidos respecto a la política hacia Irán.
Diversos sectores cuestionan que se silencie a voces críticas dentro de la institución, especialmente a veteranos de guerra que denuncian los riesgos de una escalada bélica. Para analistas, el incidente refleja el malestar de parte de la ciudadanía frente a la posibilidad de que el país se vea envuelto en un conflicto de gran escala.
La expulsión de Brian McGinnis del Senado pone en evidencia las tensiones internas en Estados Unidos sobre la guerra con Irán. Su frase "Nadie quiere morir por Israel" sintetiza el rechazo de sectores militares y civiles a una intervención que consideran innecesaria y peligrosa. El caso abre un nuevo capítulo en el debate sobre libertad de expresión y política exterior en Washington.