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Enfrenta las críticas

Presentador Jimmy Kimmel responde a Donald Trump tras broma sobre la primera dama Melania

El conductor de ABC abordó en su último programa la polémica generada por su sketch que provocó el pedido de los Trump para su despido, rechazando que haya sido un llamado a la violencia.
Presentador defendió sus comentarios asegurando que no tenían intención de 'odio (Composición Exitosa)
28-04-2026

La controversia en torno a Jimmy Kimmel y su broma sobre la primera dama, Melania Trump, sumó un nuevo capítulo el último lunes. El presentador de ABC dedicó parte de su programa a referirse a las críticas y al pedido de Donald Trump para que sea despedido, en un contexto marcado por la tensión entre política y entretenimiento en Estados Unidos.

Kimmel explicó que su sketch no debe interpretarse como un llamado a la violencia. "No fue un llamado al asesinato", aseguró, subrayando que su estilo humorístico se basa en la sátira y en la exageración, no en incitar al odio. Con un tono irónico, el conductor defendió su derecho a la comedia política y recordó que la tradición televisiva estadounidense siempre ha incluido monólogos que incomodan a los poderosos.

"Fue un chiste de tueste muy ligero sobre el hecho de que él está por cumplir 80 y ella es más joven que yo. No fue, ni por el más remoto sentido de la definición, un llamado al asesinato. Y ellos lo saben."

El origen de la polémica

La disputa comenzó días atrás, cuando Kimmel comentó en su monólogo que Melania tenía "un brillo como el de una viuda expectante". La frase fue considerada ofensiva por la familia presidencial, interpretándola como una afirmación de que la primera dama estaría esperando el fallecimiento del presidente Trump.

Melania reaccionó con un mensaje en redes sociales acusando al presentador de "sembrar odio desde la pantalla". Donald Trump, por su parte, exigió públicamente a Disney y a ABC que retiren a Kimmel, recordando que un día después de la broma se produjo un atentado durante la Cena de Corresponsales, lo que para él convierte el comentario en un "llamado despreciable a la violencia".

No es la primera vez que Trump pide la salida de Kimmel. En 2025 ya había solicitado su despido tras otro monólogo polémico sobre la muerte de Charlie Kirk. La relación entre el presentador y la familia presidencial ha estado marcada por constantes choques, con Kimmel utilizando su espacio nocturno para ironizar sobre la política y la vida personal de los Trump, mientras que ellos lo acusan de cruzar los límites de lo aceptable.

Fuerte tensión tras atentado

El atentado ocurrido durante la Cena de Corresponsales, un día después de la broma, intensificó la sensibilidad en torno a discursos que puedan interpretarse como incitación. Para Trump, la coincidencia temporal refuerza su argumento de que las palabras de Kimmel fueron irresponsables. Sin embargo, el presentador insistió en que su humor no debe confundirse con un llamado a la violencia.

La respuesta de Kimmel no cierra la polémica, sino que la amplifica. Mientras los Trump insisten en que el presentador cruzó la línea, Kimmel reafirma su derecho a la sátira y rechaza cualquier vínculo entre su broma y hechos violentos. El caso refleja la tensión permanente entre política y humor en Estados Unidos y plantea interrogantes sobre los límites de la comedia en tiempos de alta polarización.