27/04/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 27/04/2026
La tensión entre Donald Trump y el presentador Jimmy Kimmel volvió a escalar tras un monólogo emitido en su programa nocturno. Durante la emisión del pasado jueves, Kimmel bromeó sobre la primera dama, Melania Trump, diciendo que tenía "un brillo como el de una viuda embarazada".
La frase, que se viralizó rápidamente, fue interpretada por la familia presidencial como un ataque personal y un ejemplo de retórica "corrosiva", percepción que se agravó luego que, al día siguiente, se produjo un atentado contra el mandatario estadounidense durante una cena de corresponsales de la Casa Blanca.
La reacción de Melania
Poco antes, la misma primera dama, Melania Trump, fue la primera en reaccionar al tema, publicando un mensaje en su cuenta oficial de X (antes Twitter) en el que condenó las palabras del presentador. Señaló que "no es comedia" y que sus expresiones "exacerban la enfermedad política que impera en Estados Unidos".
Además, pidió directamente a ABC que tome una postura frente al comportamiento de Kimmel, acusándolo de "esconderse" detrás de la cadena para seguir "sembrando odio".

El pedido de Trump
Horas después, Donald Trump reforzó la crítica y fue más allá: exigió que Disney y ABC despidan inmediatamente a Jimmy Kimmel. En su declaración, recordó que un día después de la broma, un hombre armado intentó ingresar al salón de baile de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, donde se encontraban él y la primera dama.
Para Trump, el comentario de Kimmel fue "un llamado despreciable a la violencia" y "algo que va mucho más allá de lo aceptable".

El ataque durante la cena de corresponsales, conocido como el "Nerd Prom", puso en evidencia fallas en los protocolos de seguridad del Servicio Secreto. Aunque el agresor fue detenido antes de causar daños, el hecho aumentó la sensibilidad en torno a cualquier discurso que pudiera interpretarse como incitación.
En ese marco, las palabras de Kimmel fueron vistas por la familia presidencial como un detonante que agravó la situación. Hasta el cierre de esta edición, ni la cadena televisiva ni su presentador se pronunciaron oficialmente tras este pedido.
Una pelea que se repite
No es la primera vez que Trump pide retirar a Kimmel del aire. En septiembre del año pasado, celebró la decisión de suspender temporalmente el programa tras comentarios del presentador sobre el asesinato de Charlie Kirk. Aunque el show regresó poco después, la relación entre ambos se ha mantenido marcada por la confrontación.
La polémica refleja el choque entre la política y el entretenimiento en Estados Unidos. Mientras Trump y Melania acusan a Kimmel de incitar odio y violencia, el presentador se mantiene en el centro de la controversia por sus monólogos críticos.
El pedido de despido abre un nuevo capítulo en la disputa, en un contexto marcado por el atentado en la cena de corresponsales y la creciente tensión entre la Casa Blanca y los medios de comunicación.

