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Durante celebraciones patrias

Terror en pleno 4 de julio: Tiroteo en Nueva York deja ocho heridos, incluidos cuatro niños

El ataque ocurrió en Coney Island durante los festejos por el 250 aniversario de la independencia de los Estados Unidos. Una de las víctimas, joven de 21 años, está en estado crítico.
Una joven de 21 años quedó herida de gravedad y permanece en estado crítico. (Composición Exitosa)
05-07-2026

Lo que debía ser una noche de fiesta y fuegos artificiales terminó en caos y miedo. El sábado 4 de julio, en medio de las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, un tiroteo sacudió el paseo marítimo de Coney Island, Brooklyn, dejando ocho personas heridas, entre ellas cuatro niños. La tragedia empañó un evento multitudinario que congregaba a miles de familias y turistas.

Un ataque en medio de la multitud

Los disparos se registraron alrededor de las 22:35 horas en la cuadra 2900 de West 31st Street, cerca del anfiteatro y del malecón donde se realizaba el espectáculo de fuegos artificiales. Testigos relataron escenas de pánico: policías corriendo con niños en brazos, ambulancias trasladando a los heridos y familias huyendo en medio de la confusión.

Entre las víctimas figuran cuatro menores de 6, 7, 12 y 14 años, alcanzados por balas en el estómago, piernas y muslo. También resultaron heridos dos hombres de 33 y 37 años y dos mujeres de 21 y 25 años. La joven de 21 años recibió un disparo en el pecho y permanece en estado crítico, mientras que los demás se encuentran estables.

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Respuesta policial e investigación

La policía de Nueva York recuperó un arma de fuego en la escena y mencionó el hallazgo de otra en una mochila bajo unos árboles, aunque hasta el momento no hay detenidos ni se ha confirmado el número de atacantes. El operativo continúa con el objetivo de esclarecer las circunstancias del ataque y dar con los responsables.

Vecinos señalaron que el edificio cercano "siempre tiene problemas" y lo describieron como un foco habitual de fiestas y desorden, lo que abre interrogantes sobre la seguridad en la zona.

Evento congregaba a cientos de personas por motivo de celebraciones patrias.

El tiroteo se produjo en un evento simbólico: el aniversario de independencia estadounidense, celebrado con un espectáculo que debía ser un momento de unión nacional. La violencia armada volvió a irrumpir en un espacio público, reavivando la discusión sobre la seguridad en celebraciones masivas y la persistente vulnerabilidad de los ciudadanos frente a ataques inesperados.

La noche del 4 de julio en Coney Island quedará marcada por el terror y la impotencia. Lo que debía ser una jornada de orgullo nacional se convirtió en un recordatorio de la fragilidad de la seguridad pública en Estados Unidos. El ataque dejó heridas físicas y emocionales en una comunidad que buscaba celebrar, y plantea nuevamente la urgencia de enfrentar la violencia armada en espacios abiertos. La fiesta se transformó en tragedia, y el aniversario histórico terminó siendo opacado por el miedo.