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Minería ilegal

Tragedia en África: más de 100 muertos tras derrumbe de mina de oro artesanal cerca a Camerún

El colapso de túneles en una explotación artesanal ilegal en la República Centroafricana dejó más de un centenar de víctimas que quedaron sepultadas cerca de la frontera con Camerún
Deslizamiento sepultó a decenas de obreros que se hallaban en los socavones. (Composición Exitosa)
19-08-2026

Una tragedia golpeó a la región fronteriza entre Camerún y la República Centroafricana: el derrumbe de una mina de oro artesanal en Zamboyé provocó la muerte de más de 100 personas. El accidente ocurrió este martes 18 de agosto, cuando los túneles excavados de manera precaria colapsaron y sepultaron a decenas de mineros que trabajaban sin medidas de seguridad.

El desastre en Zamboyé

El derrumbe se produjo en horas de la tarde, en una zona donde cientos de trabajadores se dedicaban a la extracción artesanal de oro. Testigos relataron que el terreno cedió de manera súbita, atrapando a quienes se encontraban en los pozos subterráneos.

La magnitud del colapso fue tal que las autoridades locales confirmaron más de un centenar de fallecidos en pocas horas, mientras los equipos de rescate continuaban recuperando cuerpos. La Cruz Roja y voluntarios de comunidades cercanas se movilizaron para apoyar las labores de rescate, aunque las condiciones del terreno dificultaron el acceso.

El gobierno centroafricano expresó sus condolencias y anunció la apertura de una investigación para determinar responsabilidades. La Fiscalía de Bouar inició diligencias para identificar a los operadores de la mina y establecer si existía algún tipo de autorización para la explotación.

La precariedad de la minería artesanal

La tragedia expone nuevamente los riesgos de la minería artesanal en África, donde miles de personas dependen de esta actividad para subsistir. Sin embargo, la falta de regulación y de infraestructura adecuada convierte cada jornada de trabajo en una amenaza. Los túneles suelen excavarse sin soporte técnico y se extienden a profundidades peligrosas, lo que incrementa la posibilidad de derrumbes.

Además, no es la primera vez que la región enfrenta un desastre de este tipo. En junio de 2026, otro derrumbe en la mina de Bé-Mbari, también en la frontera con Camerún, dejó decenas de muertos. Estos episodios recurrentes han puesto bajo la lupa la ausencia de control estatal y la vulnerabilidad de los trabajadores que operan en condiciones informales.

Habitantes encuentran sustento únicamente en la actividad minera.

El accidente no solo enluta a la República Centroafricana, sino que también involucra a Camerún, país vecino que ha ofrecido atención médica a los heridos que cruzan la frontera. La tragedia ha generado llamados de organizaciones internacionales para reforzar la seguridad en explotaciones mineras y garantizar alternativas económicas a las comunidades que dependen de la extracción artesanal.

Así, esta tragedia se convierte en uno de los peores desastres mineros recientes en África. La catástrofe refleja la fragilidad de quienes trabajan en minas artesanales y la urgencia de políticas que regulen y protejan a los mineros. Mientras las familias lloran a sus muertos, la región enfrenta el reto de evitar que la historia se repita.