Comisión de Ética inicia indagación contra el diputado Christian Aranda por exponer a paciente que solicitó aborto terapéutico
La Comisión de Ética Parlamentaria de la Cámara de Diputados dio luz verde al proceso contra el legislador Christian Aranda Vásquez. En su sesión de este lunes, el grupo de trabajo presidido por el diputado Henry Albañil Carmona aprobó por mayoría el informe de calificación que recomienda iniciar formalmente la etapa de indagación preliminar.
La medida, enmarcada en el Expediente N.° 002-2026-2027/CEP-CD, recibió cuatro votos a favor, ninguno en contra y dos abstenciones. El documento atribuye al parlamentario una presunta infracción a la ética, vulnerando los principios democráticos de respetabilidad e integridad.
Esto tras haber expuesto públicamente la información médica y el historial clínico de una paciente del Hospital Regional Guillermo Díaz de la Vega, ubicado en la ciudad de Abancay.
Datos de paciente fueron difundidos
El escándalo mediático y legal que motivó esta intervención parlamentaria estalló a fines de agosto. La denuncia formal fue interpuesta originalmente por la diputada Luz Soto, de Juntos por el Perú, quien acusó a Aranda de transgredir de forma flagrante el derecho constitucional al secreto médico y a la intimidad.
Según los antecedentes del caso, el pasado 24 de agosto, el legislador remitió un oficio al mencionado centro de salud exigiendo información sobre una paciente con veinte semanas de gestación que había solicitado someterse al protocolo de aborto terapéutico. El error del congresista radicó en difundir el requerimiento a través de sus propias redes sociales.
Al hacerlo, expuso datos sensibles que permitieron identificar rápidamente a la mujer y vincularla con el procedimiento, desatando la inmediata indignación de múltiples organizaciones no gubernamentales enfocadas en la defensa de los derechos humanos y colectivos en defensa de la mujer y su bienestar integral.
En su acusación, la legisladora Soto sostuvo que Aranda vulneró severamente el principio de discrecionalidad y subrayó que su actuación no correspondía a una labor legítima de fiscalización, sino a un claro intento de interferir en decisiones exclusivas de los profesionales médicos.
Aranda se defiende
Ante la masiva ola de críticas, el cuestionado diputado ensayó una defensa pública, justificando su accionar al señalar que intervino tras recibir la alerta de una familia sobre supuestas presiones para que la gestante accediera al procedimiento de aborto.
Aranda aseguró que borró el nombre de la paciente de sus plataformas digitales horas después de su publicación y argumentó que el documento oficial sin censura terminó filtrándose de manera externa, defendiendo su intención de mantenerse vigilante del hospital.
Con la etapa de indagación en marcha, el equipo técnico de la comisión recabará pruebas y testimonios para determinar de manera definitiva si la falta ética cometida amerita posteriores sanciones económicas o severas suspensiones en el ejercicio de sus funciones congresales.