Política
Parlamento fragmentado

Congreso bicameral no tendrá mayoría definida y alianzas variarán por cada proyecto, según politóloga

Gabriela Navarro advirtió que las bancadas del nuevo Parlamento bicameral construirán acuerdos "ley a ley" y que no habrá una mayoría consolidada dada la posible fragmentación de bancadas.
Acuerdos serán muy variados en el nuevo Congreso (Composición Exitosa)
26-06-2026

El nuevo Congreso bicameral que asumirá funciones tras las elecciones se perfila como un escenario de fragmentación y negociaciones constantes. Así lo explicó la politóloga Gabriela Navarro, quien en entrevista con Exitosa sostuvo que las alianzas parlamentarias serán "muy variables" y se construirán caso por caso, dependiendo de la ley que se discuta.

Alianzas posibles y oposiciones marcadas

Navarro puso como ejemplo al partido Obras, liderado por Ricardo Belmont, cuyos integrantes han dejado abierta la posibilidad de coincidir en determinados proyectos con El Buen Gobierno, de Jorge Nieto. Este último, a su vez, podría encontrar puntos de acuerdo con Fuerza Popular, lo que evidencia la flexibilidad de las bancadas en temas específicos.

En contraste, la politóloga destacó la postura de Ahora Nación, que ya adelantó que no negociará con el fujimorismo y que ejercerá una oposición firme y democrática. Este deslinde marca una diferencia clara respecto a otras agrupaciones que sí evalúan pactos coyunturales.

Un Congreso sin mayoría consolidada

"Es muy probable que estas alianzas sean muy variables y se construyan ley a ley, no va a haber una mayoría consolidada", señaló Navarro, subrayando que la dinámica parlamentaria estará marcada por la ausencia de bloques sólidos.

Según su análisis, la fragmentación obligará a que cada proyecto de ley se debata en un terreno de negociación constante, donde las alianzas se armen y desarmen con rapidez.

Perfiles de los nuevos parlamentarios

La especialista identificó cuatro perfiles que marcarán el nuevo Parlamento:

  • Reelectos, que repiten un quinquenio más y aportan experiencia.
  • Nuevos sin experiencia política, que llegan con entusiasmo pero carecen de trayectoria.
  • Formados técnicos, con preparación académica y profesional que podría enriquecer el debate.
  • Los que buscan alianzas poco transparentes, replicando prácticas ya vistas en el Legislativo actual.

Navarro advirtió que este último grupo representa un riesgo para la institucionalidad, pues puede fomentar negociaciones opacas y acuerdos "bajo la mesa" que se construyan más por conveniencia que por el bienestar colectivo, debilitando así la confianza ciudadana en el Congreso.

El panorama descrito por Gabriela Navarro confirma que el nuevo Congreso bicameral será un espacio de alta volatilidad política. Sin mayorías definidas, las alianzas se moverán al ritmo de cada proyecto, con partidos dispuestos a pactar coyunturalmente y otros, como Ahora Nación, que se mantendrán en oposición marcada.

En este contexto, la capacidad de negociación y la transparencia serán claves para evitar que la fragmentación derive en inestabilidad y pérdida de credibilidad institucional.