De Zela sobre José Balcázar y el matrimonio infantil: "Hay que distinguir entre posiciones personales y políticas de gobierno"
El canciller Hugo de Zela fue consultado sobre la polémica que rodea al presidente José Balcázar por sus declaraciones respecto al matrimonio infantil y otros cuestionamientos, como el juicio oral que enfrenta en Lambayeque por denuncias de enriquecimiento ilícito.
Ante la pregunta, en entrevista con Canal N, de si estas posturas no le generan incomodidad dentro del gabinete, De Zela respondió que mantiene su posición de esperar a que los hechos se investiguen para emitir un pronunciamiento al respecto.
"Yo creo lo que creí cuando estaba en el gabinete del expresidente Jerí. Cuando se presentan acusaciones o problemas, creo que estos deben ser investigados y esperar los resultados para tener un pronunciamiento."
"Opiniones personales" versus políticas de gobierno
Respecto a cómo las declaraciones defendidas por Balcázar sobre relaciones sexuales a edad temprana tiñen la imagen del gobierno y afectan a los ministros que acompañan al mandatario, De Zela afirmó que estas se tratan de "opiniones personales" y que "no son políticas de Gobierno".
En esa línea, precisó que es necesario distinguir entre lo que un gobernante pueda expresar en lo personal y lo que constituye una política oficial.
"Sí, pero hay situaciones personales que no comprometen al gobierno. Creo que hay que distinguir entre posiciones personales y políticas de gobierno".
Sin embargo, el diplomático también reconoció que existen opiniones personales que sí podrían comprometer la política de Estado. Ante un ejemplo hipotético de que Balcázar hubiese declarado estar a favor de instaurar una dictadura, el canciller aseguró que en ese caso no habría aceptado mantenerse en el cargo.
Este matiz confirma que, aunque defiende la separación entre lo personal y lo institucional, reconoce que hay líneas rojas que no pueden ser cruzadas.
Continuidad en el gabinete
En otro momento de la misma entrevista, De Zela reveló que tras la censura de José Jerí presentó su renuncia, pero que el propio Balcázar le pidió quedarse como ministro de Relaciones Exteriores.
Aceptó continuar luego de exponer su plan de trabajo en Cancillería, lo que muestra que su permanencia en el gabinete responde a un acuerdo explícito con el presidente sobre la continuidad de la política exterior.
Las declaraciones de Hugo de Zela buscan marcar distancia entre las polémicas personales de Balcázar y las políticas oficiales del gobierno. Al mismo tiempo, confirman que su permanencia en Cancillería fue resultado de un pedido directo del mandatario, lo que refuerza la idea de continuidad en la política exterior pese a las controversias que rodean al jefe de Estado.