Herbert Caller propone ascensos y pagos a trabajadores que denuncien corrupción en el Estado
En entrevista para el programa Informamos y Opinamos de Exitosa, el candidato presidencial por el Partido Patriótico del Perú (PPP), Herbert Caller, presentó su propuesta para enfrentar la corrupción en la administración pública. El plan, denominado "Tucuy Ricuy", busca otorgar incentivos económicos y ascensos a los trabajadores que denuncien actos ilícitos dentro del Estado.
Un problema persistente
Caller señaló que en la gestión pública existe una forma de "extorsión" donde superiores presionan a subordinados para obtener beneficios indebidos. Según el candidato, esta dinámica obliga a muchos funcionarios a "seguir las aguas" y callar por miedo a represalias.
"Miles de servidores públicos están siendo extorsionados por sus superiores, y ese es el problema cuando hay gente antipatria y ladrona", afirmó.
Inspirado en la figura de los observadores del incanato, Caller propone que cada servidor público que denuncie un acto de corrupción sea protegido, ascendido y premiado económicamente.
"Por eso el plan del partido es aplicar el plan 'Tukuy Ricuy', que era de los observadores que existía antes en el incanato, pero esta vez va a ser en la administración pública, para que todo servidor que sea extorsionado internamente denuncie ese acto, sea inmediatamente protegido, ascendido y premiado económicamente. De esa manera vamos a limpiar las instituciones del Estado".
El candidato enfatizó que existe presupuesto para financiar estos incentivos, y que la medida busca romper el círculo de silencio que impera en la administración pública.
Actuar ciudadano y posibles abusos
Durante la entrevista, se le cuestionó si denunciar corrupción no debería ser un acto cívico sin necesidad de recompensa. Caller respondió que, aunque es cierto, en el Perú muchas veces se requieren incentivos para que las políticas públicas funcionen. Citó al exministro de Economía Luis Carranza Ugarte, sosteniendo que "no hay política pública que pueda avanzar de verdad si no hay incentivos".
"¿Qué es mejor?: ¿que paguen 700 millones de soles en arrendamiento de un año para un edificio para una institución o que por un acto patriótico de denunciar un acto de corrupción, ese funcionario reciba 20 o 30 mil soles?", ejemplificó.
Pero no todo quedó ahí. También se plantearon dudas sobre la posibilidad de que algunos funcionarios denuncien solo para obtener beneficios, o que acepten sobornos mayores por parte de los superiores a los que iban a acusar.
Caller defendió su propuesta señalando que aquellos servidores públicos que realizan las denuncias no tendrían "ese espíritu mafioso". Ante la observación de que una persona con valores no necesita incentivos, respondió:
"Yo he conocido a mucha gente en la administración pública que tiene valores pero tienen miedo, porque el sistema está diseñado para aplastarlos".
La propuesta de Herbert Caller introduce un debate sobre cómo incentivar la lucha contra la corrupción en el Estado. Por una parte se cuestiona la necesidad de recompensar económicamente a quienes denuncian, mientras que el candidato sostiene que los incentivos son una herramienta práctica para romper el miedo.
El plan "Tucuy Ricuy" se convierte así en uno de los ejes centrales de su campaña, con la promesa de transformar la cultura institucional desde adentro.