Pleno de la Cámara de Diputados aprobó el retorno a actividades presenciales
La Cámara de Diputados ratificó este jueves, por unanimidad y con 118 votos a favor, el acuerdo de la Junta de Portavoces que establece la presencialidad obligatoria para las sesiones del Pleno y de las comisiones parlamentarias.
El respaldo de la Cámara de Diputados al trabajo presencial
La decisión, adoptada el pasado 11 de agosto, alcanza a las sesiones plenarias ordinarias y extraordinarias, así como a las reuniones de las comisiones ordinarias, investigadoras y especiales.
El presidente de la cámara baja, Óscar Reto, sostuvo que la medida busca fortalecer el debate parlamentario y favorecer el intercambio directo entre los legisladores. Además, indicó que la presencialidad fortalece el debate democrático, dinamiza el intercambio de ideas y optimiza la producción de leyes en beneficio directo de la ciudadanía.
De esta manera, el Parlamento busca asegurar un seguimiento más riguroso de la labor de cada representante en la formulación y aprobación de proyectos de ley.
Excepciones reguladas para la participación remota y el voto electrónico
La norma establece que la participación remota y el voto electrónico quedarán restringidos a cuatro situaciones excepcionales, siempre que exista una justificación y autorización correspondiente.
La primera contempla a los diputados que se encuentren fuera de Lima por el cumplimiento de funciones de representación. La segunda corresponde a quienes tengan problemas de salud y cuenten con un descanso médico debidamente acreditado.
La tercera excepción comprende las licencias por maternidad o paternidad. La cuarta se aplica en casos fortuitos o de fuerza mayor ajenos a la voluntad del legislador, siempre que estos se encuentren debidamente sustentados.
En cualquiera de estos supuestos, el presidente del órgano parlamentario correspondiente será quien autorice al diputado a participar y emitir su voto de manera remota durante la sesión, según el acuerdo.
El planteamiento alcanza a ambas cámaras del Congreso bicameral y comprende tanto las sesiones plenarias como las reuniones de las comisiones. También busca incorporar expresamente el deber de participación presencial dentro de las obligaciones funcionales de diputados y senadores.
Con esta disposición, el Poder Legislativo formaliza el marco regulatorio sobre la asistencia, obligando a los integrantes de ambas cámaras a priorizar la labor presencial en la sede institucional.