¡Se juega su futuro! Jerí promete "guerra total" contra la delincuencia mientras intenta frenar su vacancia
El presidente interino José Jerí se encuentra en una de las etapas más críticas de su breve mandato, marcado por un fuerte discurso contra la delincuencia y la inseguridad ciudadana, al mismo tiempo que enfrenta una posible vacancia promovida por diversos congresistas.
Jerí, que asumió la presidencia el 10 de octubre de 2025 tras la destitución de Dina Boluarte, ha enfocado buena parte de su gestión en la lucha contra el crimen, prometiendo una "ofensiva total" para derrotar a las bandas criminales y mejorar la seguridad en las calles.
Su gobierno, que se extendió por sucesión constitucional luego de la vacancia de Boluarte y en medio de un contexto de alta violencia y protestas, ha sido percibido por aclgunos sectores como una continuación del clima de incertidumbre política que vive el país desde hace años.
Pérdida de apoyo y mociones de vacancia
En las últimas semanas, el Congreso de la República ha reunido firmas suficientes para debatir varias mociones que buscan destituir a Jerí, en lo que muchos analistas han calificado como un intento de frenar su mandato a pocas semanas de las elecciones generales programadas para el 12 de abril de 2026.
Las críticas hacia el presidente se han intensificado por alegatos relacionados con reuniones no anunciadas con empresarios extranjeros, lo que ha generado sospechas y ha sido bautizado en algunos medios como un escándalo político que pone en jaque su posibilidad de terminar su gestión.
Además, el pleno legislativo programó un debate sobre su continuidad durante la tercera semana de febrero, lo que agrava aún más la presión política sobre Jerí.
Estrategias bajo presión
Intentando responder a esta presión, Jerí ha endurecido aún más sus mensajes públicos, utilizando términos de "guerra" y "ofensiva" contra la delincuencia para reforzar su imagen de mano dura, al mismo tiempo que impulsa medidas de seguridad para calmar a la población cansada de los altos índices de criminalidad.
Su enfoque en seguridad busca presentarse como un logro frente a críticos que lo acusan de falta de resultados concretos. Sin embargo, la cercanía de la vacancia y la incertidumbre política reflejan un escenario donde su liderazgo está seriamente cuestionado.
Posible medida desesperada
Este momento marca una prueba decisiva para el gobierno interino de Jerí, pues la cercanía de las elecciones y la inestabilidad legislativa han transformado su presidencia en un campo de batalla político. Su insistencia en medidas duras contra el crimen puede resonar con un electorado preocupado por la inseguridad, pero también podría no ser suficiente para ganar respaldo dentro del Congreso, donde el debate sobre su continuidad refleja una profunda desconfianza hacia quienes han dirigido el país en los últimos años.