Actualidad
Violencia imparable

2025 marca un récord histórico: 67 menores asesinados en Perú, la cifra más alta en ocho años, según Sinadef

Según cifras del Sinadef, entre enero y agosto de 2025 murieron violentamente 52 adolescentes y 15 niños. El incremento confirma la creciente exposición de la niñez y adolescencia a la criminalidad organizada y a la violencia urbana.
67 menores asesinados en Perú en 2025 (Difusión)
30-08-2025

El Perú atraviesa un panorama de inseguridad sin precedentes, y los menores de edad se han convertido en víctimas recurrentes de este clima delictivo. Datos del Sistema de Información de Defunciones (Sinadef) muestran que entre el 1 de enero y el 26 de agosto de 2025 se han registrado 67 homicidios de niños y adolescentes, la mayor cifra de los últimos ocho años.

Del total, 52 casos corresponden a adolescentes, mientras que 15 involucran a niños, lo que revela que los más jóvenes se encuentran cada vez más expuestos a escenarios de violencia extrema. 

Esta tendencia no solo refleja el avance de la criminalidad en el país, sino también una falta de mecanismos de protección efectivos que garanticen la seguridad de la población infantil.

En los últimos años la curva de homicidios de menores ha mostrado un crecimiento sostenido. En 2017 se registraron 25 casos; en 2022, 52; en 2023, la cifra bajó a 36, pero volvió a subir en 2024 con 47 asesinatos

El repunte de 2025, con 67 víctimas hasta agosto, confirma que el país enfrenta una crisis de violencia que se agrava con cada año.

Escenarios de terror en diferentes regiones

Los hechos registrados en los últimos meses muestran cómo los niños y adolescentes se ven atrapados en entornos dominados por balaceras, extorsiones y asaltos. En Huaura, un niño de ocho años perdió la vida tras recibir dos impactos de bala en un ataque dirigido contra un presunto extorsionador.

En Juliaca, siete delincuentes armados ingresaron a una vivienda y encañonaron a un niño de nueve años que se encontraba solo, mientras desvalijaban el inmueble. 

En Villa El Salvador, un menor levantó las manos entre lágrimas durante un asalto en una pollería, en una escena que reflejó la desprotección de las familias frente al crimen.

La violencia también golpeó en San Martín de Porres, donde una escolar fue asaltada y agredida brutalmente cuando le arrebataron su celular en plena vía pública.

 Estos episodios se repiten en distintos puntos del país, dejando en evidencia que los menores ya no solo son testigos del delito, sino blancos directos de la delincuencia.

El impacto en la sociedad y los retos pendientes

La cifra de 67 homicidios en lo que va del año supera los promedios de periodos anteriores y advierte un panorama sombrío para lo que resta de 2025.

Las estadísticas confirman que más del 77% de las víctimas son adolescentes, un grupo que enfrenta riesgos crecientes al verse expuesto a entornos violentos, pandillas o actividades criminales.

A ello se suma el doloroso saldo de 15 niños asesinados, una cifra que ya duplica lo que solía registrarse en años anteriores. Detrás de cada caso hay familias marcadas por la pérdida y comunidades que conviven con el miedo.

El país enfrenta así un doble desafío: contener el avance de la criminalidad organizada y fortalecer las políticas de protección a la niñez y adolescencia. Sin un enfoque integral de seguridad y prevención, el año 2025 podría cerrar como el año más violento para los menores en la última década.