¿Por qué los sismos no se sienten igual en todo Lima? Descubre AQUÍ qué dice el mapa de suelos
Para entender cuánto daño puede causar un sismo en la capital no basta con analizar su magnitud, intensidad o profundidad; también es fundamental considerar que existen suelos que amplifican las ondas, edificaciones con menor capacidad de resistencia y poblaciones con distintos niveles de vulnerabilidad. El Instituto Geofísico del Perú (IGP) registró 543 movimiento telúrico en territorio nacional en lo que va del año, donde Lima se ubica entre las zonas con mayor concentración de actividad telúrica.
Distritos de Lima con mayor exposición ante un sismo según el mapa
Al observar el Mapa de Riesgo Sísmico, los distritos que presentan mayor concentración de zonas con niveles altos de daño estimado son Villa El Salvador, San Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo, Puente Piedra, Comas, Carabayllo, San Juan de Lurigancho, Ventanilla, Ate y Chorrillos. Estas jurisdicciones concentran una combinación crítica entre densidad poblacional y fragilidad en las estructuras habitacionales.
En el caso del Mapa de Microzonificación Sísmica, los distritos con mayor presencia de suelos desfavorables o zonas de alta amplificación sísmica son Carabayllo, San Juan de Lurigancho, Comas, Puente Piedra, Villa El Salvador, Chorrillos, Lurín, Ate, Villa María del Triunfo y Santa Rosa. En estos sectores, la naturaleza blanda o movediza del terreno incrementa la fuerza del sacudimiento durante un evento telúrico.
Esta comparación permite entender que el riesgo sísmico no depende solo del suelo, sino también de la vulnerabilidad de las viviendas construidas sobre él. Por ello, las autoridades del Centro Peruano Japonés de Investigaciones Sísmicas y Mitigación de Desastres (Cismid) de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) elaboran estos instrumentos para guiar los planes de gestión del riesgo y desarrollo urbano.
El suelo rígido y la infraestructura vulnerable como factores
Lo cierto es que aún en los distritos con suelos sólidos, la vulnerabilidad es alarmante. Un ejemplo claro de esto es el Cercado de Lima. Se toma en cuenta que esta zona de la ciudad tiene uno de los suelos con mayor rigidez. Sin embargo, el verdadero problema radica en el tipo de construcción, la informalidad y la antigüedad de los inmuebles.
Las características de una edificación determina que tanto daño puede causar un sismo de gran magnitud y sus posteriores réplicas. En la capital, la autoconstrucción sin asesoría técnica ha convertido a múltiples barrios en auténticas bombas de tiempo ante un eventual terremoto.
Por lo tanto, más allá del temor que pueda generar un sismo, este panorama debe ser un llamado a la acción y preparación para la ciudadanía y las autoridades. Conocer las características del suelo y el estado de las viviendas permite tomar decisiones informadas.