Laura Spoya casi se queda sin caminar: Cirujano revela que la columna se "destrozó"
El reciente accidente vehicular que sufrió Laura Spoya pudo tener consecuencias irreversibles. Así lo reveló su cirujano, Alberto Salazar, quien explicó que la modelo y conductora de televisión estuvo a punto de quedar inválida debido a la gravedad de la lesión en su columna vertebral.
"Podía dejarla inválida, a ese nivel. Ella tenía fracturada la vértebra L1", señaló el especialista en entrevista para el programa Al sexto día. La declaración confirma lo que Spoya ya había relatado previamente: que un milímetro más en el impacto habría bastado para que no pudiera volver a caminar.
La gravedad de la lesión
Salazar detalló que la fractura sufrida por Spoya se clasifica como "A3" dentro de la nomenclatura internacional, lo que significa que todo el cuerpo vertebral quedó aplastado y destrozado en varios pedazos. La vértebra L1, ubicada en la mitad de la columna y considerada la "bisagra natural" de la movilidad, estuvo comprometida, lo que resalta la magnitud del riesgo.
"Si estos fragmentos iban más atrás hacia el canal medular, ella hubiese terminado, desde la cintura para abajo, sin poder mover las piernas ni controlar sus esfínteres", explicó el médico.
La cirugía
El cirujano detalló también cómo fue la operación tras el accidente, procedimiento que se realizó durante la madrugada, donde diversos equipos médicos participaron para el éxito de la cirugía.
"Todo comenzó a las 5 de la mañana. Una vez anestesiada la paciente, la colocamos en la camilla y utilizamos un fluoroscopio, que son rayos X intraoperatorios, para ver las imágenes de las vértebras en tiempo real", relató.
La operación duró aproximadamente una hora con cincuenta minutos y fue mínimamente invasiva. A través de pequeñas incisiones se colocaron tornillos de titanio para estabilizar la columna, reduciendo el dolor y acelerando la recuperación.
"Lo que queda es el tornillo por dentro y debajo del músculo, no se le va a notar más que las pequeñas incisiones", añadió.
El testimonio del cirujano confirma que Spoya estuvo al borde de una discapacidad permanente. La combinación de un diagnóstico preciso y una cirugía rápida evitó que el accidente se convirtiera en una tragedia mayor.
Más allá de lo técnico, la revelación refuerza el mensaje de la propia Spoya: valorar la vida y ser conscientes de lo frágil que puede ser la seguridad en carretera. Su caso se convierte en un ejemplo de cómo un segundo puede cambiarlo todo y de la importancia de la atención médica especializada.