Yma Súmac, la única peruana que tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood
Hablar de Yma Súmac es referirse a una artista que estuvo en otro nivel. Con un talento vocal fuera de serie y un estilo inolvidable, se metió al bolsillo al público internacional y se convirtió en la única peruana en tener una estrella con su nombre en el Paseo de la Fama de Hollywood.
Yma Súmac y sus inicios
En verdad se llamaba Zoila Emperatriz Chávarry y nació en 1922, probablemente en el Callao, aunque pasó su infancia en Cajamarca. Le encantaba la naturaleza desde niña y contaba que su mejor escuela para cantar fue el trino de las aves.
Su voz pronto comenzó a hacerse notar. Conoció a Moisés Vivanco a los 20 años, quien la llevó de gira por todo el país como la figura principal. Terminaron casándose y se convirtieron en una de las parejas más emblemáticas de de nuestra música.
Pero el mercado peruano pronto les quedó chico. En 1946 viajaron a Estados Unidos y allí comenzó la verdadera aventura internacional. Vivanco construyó alrededor de ella una imagen de princesa descendiente de Atahualpa, algo que no era cierto, pero que terminó formando parte del personaje de Yma Súmac.
Su nombre artístico, que significa "la más bella" en quechua, empezó a hacerse conocido mientras ella sorprendía al público estadounidense con canciones andinas mezcladas con jazz, mambo y otros ritmos.
Yma Súmac y su estrella en Hollywood
Lo que realmente dejó con la boca abierta a medio mundo fue su voz. Su registro podía pasar de sonidos extremadamente graves a agudos que muy pocos cantantes podían alcanzar. Según el crítico musical Miguel Molinari, podía abarcar cuatro o cinco octavas, una extensión extraordinaria.
En 1950 lanzó Voz de Xtabay, álbum que impulsó su carrera internacional pese a no contar con una gran promoción comercial. Poco después ya cantaba en lugares como los casinos de Las Vegas, el Carnegie Hall de Nueva York y el Hollywood Bowl.
Esa capacidad para mezclar estilos, sumada a su vozarrón y a la mística de su personaje, la convirtió en la primera y, hasta ahora, única peruana en tener su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.
Yma Súmac también llegó al cine. En 1954 participó en El secreto de los incas, película protagonizada por un joven Charlton Heston, y posteriormente apareció en otras producciones como Omar Kayyam y Música de siempre.
Curiosamente, mientras afuera la admiraban, en Perú también recibió críticas. Algunos sectores cuestionaban que mezclara la música tradicional peruana con sonidos extranjeros.
José María Arguedas llegó a cuestionar duramente su estilo. Sin embargo, esa misma capacidad de mezclar ritmos terminó siendo parte de lo que la hizo única.
Yma Súmac y su legado
A finales de los años 50, el avance del rock and roll hizo que su popularidad comenzara a bajar. Yma Súmac entonces llevó su música hacia Europa y hasta realizó una extensa gira por la Unión Soviética.
Luego de la separación definitiva en 1965, siguió en lo suyo y el público la vio con otros ojos. Se volvió de culto para la gente LGBT en Estados Unidos y, con el tiempo, sus canciones comenzaron a sonar en producciones internacionales.
En 2006 recibió la Orden del Sol, una de las máximas distinciones civiles del Perú. Dos años después regresó al país para recibir el cariño del público peruano. Ese mismo 2008 murió, dejando una carrera que hasta hoy sigue siendo difícil de comparar.
Por todo esto, Yma Súmac quedó marcada como una figura irrepetible y la única peruana en Hollywood con su propia estrella. Su tremenda voz y esa fusión musical única que llevó por el mundo explican por qué su legado sigue vigente.