Abogado de Cosco Shipping sobre restricción para fiscalizar megapuerto de Chancay: "Aquí no hay monopolio"
El abogado de Cosco Shipping Ports Chancay Perú, Ramiro Portocarrero, defendió la posición de la empresa frente a la polémica por el fallo judicial que restringió las facultades de supervisión de OSITRAN en el megapuerto de Chancay. En diálogo con Exitosa, sostuvo que "aquí no hay monopolio" y que lo que está ocurriendo es "un fenómeno bueno" para la economía peruana.
Portocarrero resaltó la labor del regulador, señalando que este ha sido vital para la generación de competencia entre puertos ya existentes en la provincia constitucional del Callao. Según explicó, esa competencia atrajo la atención de inversionistas peruanos que luego buscaron socios internacionales para levantar un tercer puerto, el de Chancay.
"OSITRAN ha hecho tan bien su trabajo que logró que los dos puertos del Callao compitieran entre sí en muy poco tiempo".
Geopolítica y nacionalidad
Ante las dudas sobre si el proyecto de Chancay está inmerso en un problema geopolítico por la participación de capitales chinos, el abogado fue enfático al descalificar dichas sospechas. Añadió también que, si el puerto no funciona adecuadamente, los usuarios siempre podrán optar por los terminales ya existentes en el Callao.
"No hay que preocuparse por la nacionalidad de ninguno de los accionistas, sino por cómo van a dinamizar la economía".
Acción de amparo
Respecto a las críticas por el uso de una acción de amparo para evitar la fiscalización estatal, Portocarrero explicó que este recurso constitucional procede contra actos o normas que pueden lesionar derechos fundamentales. Recordó que, cuando se definió la inversión de Cosco, la regulación portuaria fomentaba la competencia y privilegiaba la inversión privada.
"Si una empresa tiene dos mil millones para invertir a su riesgo y hay condiciones de competencia, no hay necesidad de regularlo", afirmó.
Las declaraciones del abogado buscan trasladar el debate desde la supervisión estatal hacia la confianza en la competencia de mercado. Mientras el fallo judicial limita el rol de OSITRAN, Portocarrero insiste en que el modelo peruano privilegia la inversión privada y que el puerto de Chancay no representa un monopolio.
Sin embargo, la controversia persiste: organismos técnicos como Indecopi y OSITRAN sostienen que, al ser de uso público, el terminal debe estar sujeto a fiscalización para garantizar transparencia y protección de los usuarios.
La voz del abogado de Cosco Shipping introduce un matiz en la disputa: el megapuerto de Chancay no sería un riesgo geopolítico ni un monopolio, sino una oportunidad de dinamizar la economía. No obstante, el choque entre el Poder Judicial y los reguladores mantiene abierta la discusión sobre el equilibrio entre inversión privada y supervisión estatal en infraestructura estratégica.