Corea del Sur: Expresidente Yoon Suk Yeol fue condenado a cadena perpetua por liderar insurrección
El expresidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, fue condenado este jueves a cadena perpetua por un tribunal de Seúl, que lo declaró culpable de liderar una insurrección durante su efímera imposición de la ley marcial en diciembre de 2024.
La sentencia marca un hito en la historia política del país, al ser la primera vez en tres décadas que un líder es castigado con la pena máxima por atentar contra el orden constitucional. El tribunal determinó que Yoon intentó paralizar la Asamblea Nacional enviando soldados armados en helicópteros para tomar el Parlamento, en un operativo transmitido en vivo que conmocionó a la ciudadanía.
El juez presidente, Ji Gwi-yeon, señaló que la intención del exmandatario era "neutralizar a la oposición política" y arrestar a líderes parlamentarios, incluido el jefe del Partido Democrático y figuras de su propio partido gobernante que discrepaban con él.
La declaración de la ley marcial, que duró apenas seis horas antes de ser revertida por el Congreso, revivió los recuerdos del pasado autoritario de Corea del Sur y fue ampliamente condenada por la comunidad internacional.
Reacciones tras la condena
La condena fue celebrada por sectores liberales como una victoria de la democracia. "Es necesario enmendar la Ley de Amnistía para prohibir indultos a insurreccionistas", afirmó Cho Kuk, líder del Partido de Reconstrucción de Corea.
Previamente, la fiscalía había solicitado la pena de muerte, aunque se trataba de una medida simbólica, ya que Corea del Sur no ejecuta a nadie desde hace décadas. El fiscal especial Park Eok-su sostuvo que las acciones de Yoon "destruyeron el orden constitucional democrático liberal" y que el expresidente no mostró remordimiento, lo que aumentaba el riesgo de repetición.
Otros implicados
El exministro de Defensa Kim Yong-hyun fue condenado a 30 años de prisión por su papel en la insurrección, mientras que otros altos funcionarios del gobierno de Yoon ya habían recibido sentencias previas: el exprimer ministro Han Duck-soo, 23 años; y el exministro del Interior Lee Sang-min, siete años. Incluso la esposa de Yoon, Kim Keon Hee, cumple una condena por soborno en un caso no relacionado.
La cadena perpetua contra Yoon Suk Yeol se convierte en un símbolo de advertencia para futuros líderes: ningún presidente está por encima de la ley y cualquier intento de socavar la democracia será castigado con la máxima severidad.
En un país donde los expresidentes suelen enfrentar procesos judiciales, la sentencia contra Yoon marca un nuevo capítulo en la relación entre poder y justicia, reafirmando que la democracia surcoreana, pese a sus tensiones internas, sigue siendo capaz de defenderse de quienes intentan quebrarla.