De Juan Pablo II a León XIV: así fue la última vez que un Papa llegó a Argentina hace 39 años
La llegada de León XIV al Aeroparque Jorge Newbery no solo marcó el inicio de una nueva visita apostólica al país, sino que también rompe un prolongado periodo de ausencia papal que se extendió por casi cuatro décadas.
Hasta la jornada de hoy, la historia institucional de la Iglesia Católica en la Argentina registraba un hecho indiscutible: Juan Pablo II fue el único Papa en visitar oficialmente el territorio argentino, realizando dos memorables viajes en contextos políticos y sociales totalmente distintos.
Primera visita en 1982: El dolor de la guerra y un mensaje de paz
La primera visita de Juan Pablo II a la Argentina ocurrió el 11 de junio de 1982, en los estertores de la Guerra de Malvinas. Organizada de manera imprevista tras su paso por el Reino Unido, el pontífice polaco aterrizó bajo una lluvia intensa para una breve estadía de apenas 30 horas.
En aquel escenario límite, marcado por el conflicto bélico con Gran Bretaña y el gobierno de la Junta Militar presidido por Leopoldo Fortunato Galtieri, el Papa ofreció un mensaje estrictamente pastoral enfocado en la reconciliación durante su discurso de despedida en el Aeropuerto de Buenos Aires.
"Este viaje y el realizado antes a Gran Bretaña me han permitido cumplir con mi deber de Pastor de la Iglesia universal, y a la vez interpelar las conciencias para que, en momentos de enfrentamientos bélicos, se restablezcan en las dos partes en conflicto sentimientos de pacificación, que van más allá del silencio de las armas".
Tras encabezar una masiva ceremonia en la Basílica de Luján ante unas 700.000 personas y un emotivo acto en el Monumento de los Españoles, el líder católico dejó el país dos días antes de la firma de la rendición argentina.
Segunda visita en 1987: La masiva gira democrática que marcó una época
La segunda y última visita de un Papa a la Argentina (y la última registrada hasta la actualidad) se concretó el 6 de abril de 1987, bajo la presidencia constitucional de Raúl Alfonsín. Con un país que transitaba sus primeros años de recuperación democrática, la gira se extendió por seis días e incluyó un despliegue sin precedentes.
De acuerdo con registros históricos, Juan Pablo II recorrió diez provincias argentinas y pronunció 26 discursos orientados a fortalecer el tejido social y las instituciones. Uno de los momentos cumbre de aquel viaje ocurrió durante la III Jornada Mundial de la Juventud, cuando más de un millón de jóvenes se congregaron sobre la avenida 9 de Julio y Santa Fe para escuchar su llamado a la paz, la justicia y los derechos humanos.
La masiva gira abarcó también encuentros multitudinarios con trabajadores en La Matanza, misas en estadios como el de Vélez y escalas en el interior del país, como Córdoba, Bahía Blanca, Tucumán y Rosario, sellando su despedida con un inolvidable "¡Hasta siempre!".
Desde entonces, ni Benedicto XVI ni Francisco concretaron visitas oficiales a la Argentina durante sus respectivos pontificados, convirtiendo aquel viaje de 1987 en el último gran hito papal en el país.
Treinta y nueve años después de aquella histórica movilización popular encabezada por Juan Pablo II, la llegada de León XIV abre un nuevo capítulo de esperanza y encuentro para la feligresía argentina, uniendo el pasado democrático del país con las expectativas de esta nueva visita pastoral.