¿Se puede perder peso caminando?: Esta es la respuesta que la ciencia halló en la genética
Caminar es una actividad física simple, accesible y puede ser realizada por cualquier persona, independiente de su nivel de condición física o edad. Además, ayuda a mantenerse activo y se avanza a una vida más saludable. Por ello existen múltiples motivos para caminar, entre los que resalta mantener el peso bajo control.
La genética un factor clave
La genética se presenta como un factor clave debido a que algunas personas tienen una mayor predisposición a acumular masa corporal. Este tema ha permitido que se diseñen estrategias que nos ayuden a lograr nuestros objetivos al momento de reducir o mantener el peso 'ideal'.
En tal sentido, un reciente estudio publicado en el Journal of Sports Science and Medicine llevó a cabo una recopilación de marcadores genéticos asociados con la eficacia de la pérdida de peso en respuesta a diferentes tipos de ejercicios y dietas.
Se identificó 30 marcadores genéticos asociados con la eficiencia de pérdida de grasa en respuesta a diversas dietas y 24 marcadores en respuesta al ejercicio. A partir de ello se podría desarrollar una metodología para adaptar la selección de dieta y ejercicio de acuerdo a la genética de cada persona.
Otros estudios
Por su parte, otra investigación realizada por la American Heart Association analizó el grado en el que caminar podía reducir el impacto de la genética y vida sedentaria sobre el índice de masa corporal.
Para realizar el análisis, recopiló información de 12 mil personas, incluyendo información sobre 32 variantes genéticas relacionadas al alto índice de masa corporal. Así, concluyeron que caminar al menos una hora diaria reducía la masa del cuerpo de las personas en unos 0,06 kg/m².
De igual manera, un estudio publicado en la revista JAMA Network analizó a 3214 personas en Estados Unidos. Al respecto, observaron que los individuos con alto riesgo genético de obesidad necesitaban un mayor número de pasos diarios para reducir el riesgo de obesidad que aquellos con riesgo genético moderado o bajo.
Las personas con determinadas predisposiciones genéticas vinculadas al sobrepeso requerían niveles específicos de ejercicio si querían evitar alcanzar los límites establecidos en índice de masa corporal para la obesidad. Debido a eso debía caminar 2280 pasos más que aquellas personas con riesgo medio, 11020 pasos en total para equipar su riesgo de obesidad.
De este modo, diversos estudios científicos analizaron que caminar sí podría reducir el peso en las personas, pero que también dependerá de la genética de cada uno.