RADIO EXITOSA 95.5 FM EN VIVO
Columnistas

OPINIÓN | Julio Schiappa Pietra: "¿El coronavirus de la corrupción vuelve?"

prid
prid

04/03/2020 / Exitosa Noticias / Columnistas / Actualizado al 09/01/2023

¿Tambalea el gabinete Zevallos? ¿O se desploma? El correcto abogado ha fracasado como head hunter o cazador de talentos del Estado. Hombre honrado, que ha encontrado tremendos pecados en gente que para él tenía públicas virtudes. Un despelote tan dañino, políticamente, como el dengue y el coronavirus juntos.

Según una teoría conspirativa, a la ministra de la Producción le han puesto la puntería los denunciados -precisamente por ella- responsables de pasar información inflada sobre la biomasa de anchoveta. Dos poderosos ejes de los poderes fácticos: algunas, no todas, las empresas de la Sociedad Nacional de Pesquería y el Instituto del Mar del Perú, cuyos funcionarios fueron los soplones de los datos falsos para permitir la pesca indiscriminada durante varias temporadas.

Lo raro es que, durante varias semanas, hemos soportado una campaña sobre una supuesta “crisis de la pesca”, que, además, ataca irracionalmente a Chile por llevarse los peces del sur del Perú, lo cual no es cierto. Los peces no usan pasaporte para pasar de un país a otro.

El objetivo de la campaña, disparada por cuanto medio de comunicación hay en el país, sería tapar la infidencia criminal de funcionarios públicos y de importantes directivos de empresas privadas que concertaron volúmenes de pesca ilegales, así como de varios altos oficiales militares responsable del Imarpe.

Un psicosocial en las narices del gobierno.

Los partidarios de esta teoría conspirativa juran que a Barrios le han rebuscado, al más puro estilo montesinista, antecedentes de todo tipo para echarla del cargo. ¿Será cierto o no?

El otro caso, que amenaza tumbarse al Gabinete, es el del ministro de Transportes. Aquí habría otra teoría de la conspiración, según mis informantes secretos. Los muchachotes del 'Club de la Construcción' apetecen una enorme inversión en carreteras que el gobierno tiene en estudio con financiamiento del BID. Se habla de casi 40 mil millones, solo la mitad es para que cualquier empresa constructora de buen nivel quiera participar. Las empresas más conocidas del país quieren ser favorecidas sin que se contraten a consorcios internacionales como en el caso de los Panamericanos. Por eso pasan a cuchillo al ministro para ver cómo imponen su propio pico y placa para esas carreteras. Al más puro estilo de Odebrecht.

De ser ciertos estos trascendidos, que yo no avalo necesariamente, asistimos a una pugna de intereses económicos y no a un simple derrocamiento del gabinete.