03/09/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 03/09/2026
El fiscal de la Nación, Tomás Aladino Gálvez, se pronunció sobre la presencia del ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, en el presunto interrogatorio a los detenidos por un secuestro y cuádruple asesinato en Trujillo. Desde su punto de vista ello no fue pertinente debido a que puede "entorpecer" la propia secuela de la investigación del caso.
En diálogo con Exitosa, cuestionó que el titular del sector haya participado en este tipo de diligencia, al considerar que su intervención podría afectar el desarrollo de la investigación.
Gálvez explicó que debe diferenciarse entre una declaración formal del detenido y una entrevista previa. En el primer caso, el Ministerio Público tiene participación directa y el fiscal dirige la diligencia junto con el efectivo policial encargado de la investigación.
"El fiscal está en la declaración, digamos, formal que se le toma y el fiscal dirige inclusive la declaración. Va a interrogar conjuntamente con el efectivo, el instructor policial, pero en una entrevista previa que también debe estar el fiscal cuando corresponda, en una entrevista previa como esto, no necesariamente puede estar el fiscal, porque esa es una conversación", explicó.
Gálvez indica que intervención del ministro no fue pertinente
Consultado específicamente sobre la presencia de Belaúnde en dicha conversación, el fiscal de la Nación fue enfático al señalar que no consideraba apropiada su participación.
"Que sea buena, que corresponda,¿que sea pertinente?, no lo es, definitivamente, porque como te digo, se puede entorpecer la propia secuela de la investigación", sostuvo Gálvez.
El titular del Ministerio Público también fue consultado sobre si la actuación del ministro podría constituir una infracción legal, luego de que un especialista señalara que interrogar a un detenido sin contar con facultades para ello podría interpretarse como usurpación de funciones o abuso de autoridad.
Al respecto, Gálvez marcó distancia de esa interpretación y señaló que, desde su perspectiva, no existe necesariamente una prohibición que impida a un ministro conversar con un detenido en presencia de autoridades policiales.
"Que no es pertinente porque puede entorpecer, es cierto, pero que haya una prohibición a la máxima autoridad, en este caso un ministro, que pueda interrogar en presencia del comandante general o del instructor de la investigación. Por lo menos no veo que configure delito o sea propiamente ilegal, pero eso que sea una parte de las diligencias, no lo es", precisó.
¿Qué valor tendría esa conversación?
Gálvez además explicó que cualquier manifestación realizada durante una conversación informal no tendría el mismo valor que una declaración oficial incorporada a la investigación.
"Por eso te digo, eso no tiene ningún valor y además puede perturbar la propia secuela de la investigación", afirmó.
Asimismo, se refirió a las declaraciones de la presidenta, quien indicó que los detenidos habrían firmado actas reconociendo su participación en los hechos. El fiscal señaló que no podía confirmar esa información con precisión.
"Un reconocimiento así no es una diligencia propia de la investigación, de tal forma que puede tratarse tal vez de un reconocimiento informal que le han hecho ante el comandante general o ante otro funcionario, ante el instructor podría ser", concluyó.
Para el fiscal de la Nación, la principal preocupación no radica necesariamente en la existencia de un delito por la presencia del ministro, sino en que una intervención ajena a las diligencias formales pueda interferir con una investigación que continúa en desarrollo.

