10/02/2019 / Exitosa Noticias / Edic. impresa / Actualizado al 09/01/2023
Por: Giancarla Di Laura Morales / investigadores y crítica cultural
Erika Almenara (Lima, 1978) se reveló desde su aparición como una de las voces más sólidas de la poesía escrita por mujeres peruanas en este ya no tan nuevo milenio. Acaba de publicar, después de diez años de silencio, su tercer poemario, Perhaps (diciembre del 2018, bajo el sello limeño Caja Negra), que confirma su virtuosismo en el manejo del verso corto y en el acercamiento intimista que ya había revelado en sus libros anteriores.
Desde Reino cerrado, su primer poemario, publicado el 2006, planteaba la temática central de toda su obra posterior: el amor. El libro comenzaba con una dedicatoria muy reveladora: “a Luis Hernán, porque mi reino lo construyo contigo, y todo lo demás se cierra”. Ese reino contenía “imágenes [que] no tienen historia”, desplegándose en lugares como bosques, manantiales, las costas normandas, la luna, en los que circulan “aves de extraño plumaje” y muestras de una imaginería que trasciende de manera notable el realismo descriptivista de sus congéneres anteriores, abocadas a la explicitud del cuerpo y el erotismo.
En su segundo libro, Para evitar los rastros (2008), añadió el elemento de la conciencia de la escritura, de modo que la experiencia amorosa se transmutaba en experiencia verbal que lucha por retener la intensidad del encuentro con el ser amado, como en el poema “Paridad” que dice: “Un poema se arrincona / vence los vientos / golpea mi rostro / enajena la madrugada / y respira mi susto”. Ese poema, siempre buscado y añorado, resulta así el verdadero acompañante, el que recibe las quejas y tribulaciones de la poeta y se constituye como el verdadero tema de la poesía, es decir, se desplaza hacia los territorios complejos de la metapoesía.
Con Perhaps, Almenara alcanza logros aun mayores. Nuevas decepciones la alcanzan, pero también nuevas alegrías. Un viaje prolongado al exilio académico en los Estados Unidos (actualmente Almenara es profesora en la Universidad de Arkansas, formando parte de nuestra valiosísima diáspora intelectual en el país del norte) y nuevas lecturas la adiestran en el manejo de un ritmo rápido y de imágenes aparentemente simples, pero de enorme peso semántico: “Tu lengua / firme / rígida / Mi cuerpo / todo / astillas”, poema que evoca el choque de dos barcos y el caos de un naufragio feliz con el simple poder de la sugerencia.
Perhaps, palabra que significa “tal vez” o “quizá”, en castellano, se refiere a la posibilidad de una realidad alterna, que es, finalmente, el territorio de la poesía. Por eso el último poema, que da nombre al libro mediante la constante repetición de la palabra en inglés, lleva un epígrafe del pensador francés Jacques Derrida, que traducido dice: “Tal vez lo imposible sea la única oportunidad posible de algo nuevo”. En este poema la voz autorial explora el mundo de lo imposible posible, de lo que hubiera sucedido si los amantes no hubieran sufrido la herida de la separación: “quizá / perhaps / vuelva a ser / alguna noche / tu bailarina, / tu koala”.
La poesía escrita por mujeres en la lengua de Cervantes goza de buena salud en el Perú. Sin aspavientos ni autobombos, Almenara camina con paso seguro y nos demuestra que, además de oficio, también posee una visión del mundo indispensable para la poesía, la de ser esa realidad superior en la que nunca se debe dejar de creer. A esa meta se dirigen sus palabras.