08/05/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 08/05/2026
El arzobispo de Lima, Carlos Castillo Matasoglio, reflexionó sobre el primer año de pontificado del papa León XIV y aseguró que el nuevo pontífice ha sabido conservar el legado de su antecesor, el papa Francisco.
En entrevista con Exitosa, Castillo resaltó que León XIV se ha preocupado por la paz, la pobreza y la reformación de la Iglesia Católica, manteniendo un estilo cercano y jovial que conecta con distintos públicos.
El legado de Francisco
"Como amigo, ha recogido el legado del papa Francisco", señaló Castillo, subrayando que León XIV ha continuado las líneas centrales de su antecesor: la evangelización de la alegría y la construcción de una Iglesia sinodal y participativa.
Para el arzobispo, estas dos grandes líneas buscan que el mundo recupere la capacidad de acordar juntos y generar participación, frente a las "tendencias de imposiciones dictatoriales que terminan siendo proyectos de guerra".
Castillo destacó que el papa ha mantenido un mensaje de ayuda a los pobres y de reivindicación de la labor social de la Iglesia. Según el arzobispo, este enfoque refuerza la idea de que la Iglesia debe ser un espacio de encuentro y diálogo, más que de imposición bajo principios rígidos.
"Él recogió dos grandes líneas, que son continuar la evangelización de la alegría y ver cómo hacer una forma sinodal participativa de la Iglesia", expresó.
Conexión con los fieles
Respecto a qué público ha recibido mejor el mensaje de León XIV, Castillo señaló que la conexión ha sido amplia y que la misma se ha presentado de manera diversa a través de sus propias cualidades.
"Me parece que todo el mundo ha recibido su parte: los jóvenes porque él es muy sencillo, jovial y acogedor; los niños porque es engreidor; con los mayores porque habla lento, de manera que se entiende bien lo que dice", explicó.
El arzobispo también resaltó el rasgo peruano que León XIV llevó al Vaticano: "Conserva ese sentido festivo y alegre aprendido con la gente de Chiclayo", dijo, recordando la cercanía del pontífice con las comunidades donde ejerció su labor pastoral durante más de dos décadas.
"Los cardenales siempre vestimos de rojo"
Castillo también respondió con ironía a comentarios políticos que lo calificaban de "rojo" por una supuesta inclinación a la izquierda, restando importancia a las críticas y advirtiendo que limitarse a estas expresiones hace perder la posibilidad de reflexionar más a fondo la posición de los actores religiosos.
"Los cardenales siempre vestimos de rojo. Hay que tomarse las cosas con mirada ancha. (...) El problema está en que, si revisamos a fondo qué es lo que pasa con cada persona que tiene ese tipo de expresiones 'del hígado', terminamos perdiendo lo mejor".
El balance del primer año de León XIV, visto desde Lima, refuerza la idea de continuidad y cercanía. Para el arzobispo Castillo, el papa ha sabido recoger el legado de Francisco y proyectarlo con un estilo propio, festivo y participativo. Su mensaje conecta con públicos diversos y reafirma la vocación de la Iglesia como espacio de encuentro en un mundo marcado por la polarización.

