21/07/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 21/07/2026
La Autoridad de Transporte Urbano (ATU) anunció la implementación de un plan piloto que busca reforzar el control en las vías exclusivas de los corredores complementarios. Se trata de un sistema de topes elevados, similares a los topellantas, que permiten el paso de buses por su altura y diseño, pero bloquean el ingreso de autos colectivos y vehículos menores.
Colectivos no podrán pasar por vía exclusiva
El dispositivo, según informaron, fue presentado ante especialistas y se instalará en los corredores Rojo, Azul y Morado, como parte de las acciones de fiscalización. La propuesta responde a la necesidad de frenar la invasión de colectivos en los carriles exclusivos, un problema que afecta la operación del transporte público y la seguridad de los usuarios.
¿Cuánto es la multa por hacer colectivo e invadir la vía exclusiva?
Cabe Recordar que la multa por realizar transporte informal es de hasta S/ 5.500, mientras que invadir la vía del Metropolitano conlleva una papeleta de S/ 440 (código G10). Ambas infracciones acarrean severas sanciones administrativas que se detallan en:
- Hacer colectivo (transporte informal):
- Multa de 1 UIT (S/ 5.500) para el operador o propietario del vehículo.
- Puede haber internamiento del vehículo y retención de la licencia de conducir.
- En caso de accidente de tránsito, la multa asciende hasta 4 UIT (S/ 19.800).
- Invadir la vía exclusiva del Metropolitano:
- Multa económica de S/ 440 (8% de una UIT).
- Acumulación de 20 puntos en contra en el récord del conductor.
- Solo los vehículos de emergencia (ambulancias, bomberos y patrulleros de la PNP) debidamente identificados y en funciones pueden usar esta vía.
Observaciones al piloto
Aunque la iniciativa busca ordenar el tránsito y proteger la operación de los buses, han surgido dudas sobre su viabilidad técnica y los riesgos que podría implicar. Una de las principales preocupaciones es el impacto en las ambulancias y vehículos de emergencia.
La mayoría de unidades en Lima —vans comerciales como Sprinter, Transit o HiAce— tienen un despeje de 20 a 25 centímetros en la parte delantera. Si los topes superan esa altura, existe el riesgo de golpear el cárter o el parachoques, dañando el vehículo y dejándolo inhabilitado en plena emergencia.

Otro aspecto observado es el riesgo de accidentes: un conductor que no perciba el dispositivo de noche podría sufrir un choque o quedar atrapado sobre la estructura, bloqueando el paso de los propios buses. En contraste, en otras ciudades del mundo el control de invasores se realiza mediante cámaras de lectura de placas y sistemas de fotomulta, que sancionan sin necesidad de instalar barreras físicas.
La propuesta de la ATU refleja la urgencia de enfrentar el problema de los colectivos en los corredores exclusivos. Sin embargo, el diseño técnico en prueba abre interrogantes sobre seguridad y funcionalidad y si es que ello no será un nuevo cuello de botella para una ciudad tan saturada a nivel vehicular como Lima.

