06/02/2026 / Exitosa Noticias / Publirreportaje / Actualizado al 06/02/2026
Se acabó el recreo con la Inteligencia Artificial. O al menos, eso es lo que se viene en 2026. Si hasta ahora muchas empresas han estado «jugando» con pilotos y pruebas de concepto, según proyecciones de IDC, pasaremos a que la IA se meta en procesos críticos del negocio.
Pero para que esto funcione, hay que dejar de lado el «floro» tecnológico y centrarse en lo que importa: los datos. Y es que, como bien advierte Gilson Magalhães, vicepresidente de Red Hat para Latinoamérica, «sin datos de calidad y que estén bien gestionados, no hay IA inteligente».
Aterrizando esto a nuestra realidad, ¿qué significa para las empresas peruanas? El retail quiere predecir qué vas a comprar, el banco busca automatizar créditos... Ya no se trata de tener una herramienta moderna, sino tener orden. La IA no hace magia; necesita contexto y seguridad.
Hoy en día, incluso las áreas de TI más pequeñas buscan blindar su privacidad probando herramientas accesibles; por ejemplo, buscar una VPN prueba gratis con opción de 24 horas para Windows y macOS que no pide tarjeta y se conecta en un solo clic. Es un primer paso para encriptar el tráfico y que los datos no queden expuestos mientras viajan por la red.
IA sí, pero con datos bien gobernados y soberanía digital
Red Hat ve el 2026 como un punto de inflexión donde los líderes de TI tendrán que dejar de medir solo la eficiencia operativa («qué tan rápido lo hago») para enfocarse en el impacto estratégico («qué valor real genero»). Y aquí entra un concepto clave: la soberanía digital.
Se trata de saber dónde están los datos, quién los toca y bajo qué leyes operan. Mantener los datos y modelos bajo jurisdicción local o regional genera confianza y reduce riesgos.
Pero hay un peligro latente del que pocos hablan: la «falacia digital», esa sensación de creer que la IA nunca se equivoca. Si entrenamos modelos con datos sesgados o incompletos, la IA nos dará respuestas erróneas. ¿Te imaginas un sistema de salud o una política pública basada en datos mal curados? Estaríamos institucionalizando el error a gran escala. Magalhães propone selección rigurosa de datos, transparencia y, sobre todo, mucho pensamiento crítico.
Red Hat AI 3, plataformas abiertas y el rol de Latinoamérica
Ante este panorama, ¿cuál es la solución? Red Hat apuesta por plataformas abiertas e híbridas. Su propuesta, Red Hat AI 3, busca combinar modelos de IA con una gobernanza de datos sólida. Durante la serie de eventos Red Hat Summit: Connect (que tuvo paradas estratégicas en ciudades como São Paulo, Buenos Aires, Bogotá y, por supuesto, Lima), se dejó claro que la visión para la región es una IA híbrida, abierta y colaborativa.
Un punto fuerte de esta nueva etapa es la «inferencia». Gartner proyecta que para 2028, más del 80% de la computación acelerada se destinará a esta fase para, por ejemplo, detectar fraudes financieros en tiempo real o ayudar a médicos a ver anomalías en radiografías.
Y atento a los «agentes inteligentes», capaces de entender tu historial y contexto al instante. Se cree que para finales de 2026, el 40% del software empresarial los tendrá integrados.

