23/10/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 23/10/2026
Una investigación sacudió el mundo literario iberoamericano al revelar que la novela corta Donde el agua trabaja, del autor peruano David Silva Rojas, contendría un 99 % de texto generado por inteligencia artificial, de acuerdo a una investigación de El País a partir de los resultados arrojados por Pangram, uno de los detectores de contenido automatizado mejor valorados.
La obra había sido galardonada en julio de 2026 con el primer Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat, dotado con 20.000 euros y seleccionado entre más de 2.200 manuscritos por un jurado de renombre integrado por las escritoras Cristina Rivera Garza, Selva Almada y Mónica Ojeda
Ante la gravedad de los hallazgos y debido a que las bases del concurso prohibían explícitamente el uso parcial o total de herramientas de IA, la editorial optó por suspender de inmediato la gira promocional y las presentaciones programadas en Madrid, Barcelona, Sevilla y Cádiz.

Editorial se pronuncia sobre el caso
Frente al revuelo mediático y las repercusiones internacionales del caso, la Editorial Almadía emitió un comunicado oficial dirigido a sus lectores en el que expresó su desconcierto y prudencia ante la situación.
La casa editora indicó que, desde la apertura de la convocatoria, el autor firmó y declaró contractualmente no haber utilizado herramientas de inteligencia artificial, asegurándolo además en persona, sin que existieran elementos previos para desconfiar de su palabra ni indicios durante la lectura editorial que alertaran al jurado sobre un origen artificial.
"Nos preocupa un escenario en el que confiemos a las máquinas la producción de textos y la autoridad definitiva para juzgar su procedencia. Los detectores pueden aportar información, pero sus resultados requieren interpretación y contraste", señalaron en referencia a la investigación. periodística.
Un fenómeno de alto alcance
En diálogo con Exitosa Noticias, el escritor, docente y editor Jesús Raymundo, conocido popularmente como el 'Doctor Tilde', analizó a fondo la controversia y advirtió que el caso requiere una investigación rigurosa y multidimensional antes de emitir sentencias definitivas.
El especialista señaló que, si bien las bases del certamen estipulaban una restricción total sobre el uso de tecnologías generativas, en la actualidad se discute cómo evaluar un texto que combina la investigación de campo con los procesos modernos de asistencia editorial.
"Exigir y prohibir el uso de la IA en las bases de un concurso muestra que todavía se observa este fenómeno con una mirada tradicional... Un libro no se redacta en pocas horas; implica borradores, archivos originales, versiones sucesivas, notas manuscritas, entrevistas y esquemas de trabajo que deben contrastarse».
Asimismo, el editor enfatizó la complejidad de comprobar la autoría absoluta basándose solo en software de detección, cuestionando además que herramientas como Pangram también hayan clasificado como generadas por IA un alto porcentaje de las respuestas brindadas por el propio autor en entrevistas previas.
Una herramienta que no sería infalible
La fuerte polémica ha encendido también el debate en redes sociales sobre efectividad y el margen de error de los detectores de inteligencia artificial.
Lectores de la Editorial Almadía, tras el comunicado, han manifestado su escepticismo ante la supuesta infalibilidad de programas como Pangram, compartiendo experiencias personales en las que textos propios hechos sin asistencia tecnológica alguna, fueron catalogados erróneamente como producto de una IA por el mismo programa.
El cuestionamiento a la novela de David Silva Rojas marca un precedente histórico y complejo en la literatura en español, evidenciando los profundos desafíos éticos, legales y tecnológicos que enfrentan los premios literarios en la era de la inteligencia artificial.

