30/06/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 30/06/2026
La Junta Nacional de Justicia (JNJ) oficializó este 30 de junio que el concurso público para la selección y nombramiento del nuevo jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) quedó desierto.
La decisión se tomó tras la exclusión del postulante Carlos Martín Loyola Escajadillo y la renuncia de los dos candidatos restantes, lo que dejó sin aspirantes válidos en la etapa final.
El proceso y la exclusión
En sesión extraordinaria del 25 de junio, el pleno de la JNJ acordó por mayoría excluir a Loyola de la convocatoria, en medio de cuestionamientos sobre su postulación. La medida se adoptó sin la participación de la presidenta María Teresa Cabrera Vega ni del miembro Gino Ríos Patio, y con votos en discordia de dos magistrados.
Posteriormente, los otros dos postulantes que habían alcanzado la fase final decidieron desistir voluntariamente de continuar en el concurso. Ante este escenario, la JNJ resolvió por unanimidad declarar desierta la convocatoria, cerrando así el proceso sin designación.

Momentos críticos para la ONPE
La ONPE es el organismo encargado de organizar y ejecutar los procesos electorales en el país, por lo que su conducción resulta clave en un momento político marcado por la reciente elección presidencial y la instalación del nuevo Congreso bicameral.
La declaratoria desierta implica que la ONPE seguirá bajo la conducción interina de Bernardo Pachas hasta que se convoque un nuevo concurso público. Este interregno genera incertidumbre sobre la estabilidad institucional y la capacidad de garantizar la organización de futuros comicios con plena confianza ciudadana.
La exclusión de Loyola y la renuncia de los demás postulantes reflejan las tensiones y exigencias de transparencia en torno a la ONPE y a sus aspirantes. La situación también pone en evidencia las dificultades de la JNJ para llevar adelante procesos de selección en cargos sensibles, donde la confianza pública es esencial.
Cabe recordar que el candidato había superado la etapa de tachas junto a Amparo Ortega Campana, misma que el 23 de junio desertó del concurso, y en el mismo día un ciudadano presentó una denuncia civil contra el candidato restante, descalificándolo de la convocatoria por recomendación de la Comisión de Selección.

La decisión de la JNJ marca un nuevo capítulo en la institucionalidad electoral del país. Con la conducción interina como única salida inmediata, el reto será garantizar un proceso transparente y eficaz en la próxima convocatoria, en un momento en que la confianza en las instituciones resulta vital para la democracia peruana.

