18/07/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 18/07/2026
La Contraloría General emitió una alerta tras detectar diversas deficiencias en el penal Ancón I, ubicado en el kilómetro 39 de la Panamericana Norte y administrado por el Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
De acuerdo con el Informe de Visita de Control N.° 006-2026-OCI/0316-SVC, las fallas encontradas representan un riesgo para la seguridad del establecimiento, considerado de máxima seguridad por albergar a algunos de los internos más peligrosos del país.
La evaluación, realizada entre el 22 y el 26 de junio de este año, reveló que varios equipos destinados al control del ingreso de personas y paquetes se encuentran fuera de servicio.
Entre ellos figuran el sistema Body Scan y los equipos de rayos X para paquetes de gran tamaño, mientras que otro monitor de rayos X presenta problemas para visualizar correctamente las imágenes, reduciendo la capacidad de detectar objetos o sustancias prohibidas.

Equipos tecnológicos y cámaras presentan fallas
El informe también advierte problemas en el sistema de videovigilancia. Durante la inspección se comprobó que las cámaras instaladas en los pabellones 5, 6, 7, 8, 9 y 10 no transmiten imágenes en tiempo real y que los servidores tienen una capacidad insuficiente para almacenar las grabaciones de seguridad.
Esta situación limita la detección oportuna de incidentes, intentos de fuga o actos ilícitos, además de dificultar la conservación de evidencia audiovisual para futuras investigaciones.
La Contraloría también informó que el sistema de reconocimiento facial permanece inoperativo y que siete cámaras presentan problemas de conexión con la fuente de video, inconvenientes que ya habían sido comunicados por la dirección del penal a la Oficina Regional Lima del INPE durante el mes de junio.

Otras deficiencias incrementan el riesgo de seguridad
Las observaciones no se limitan a la tecnología. El organismo de control detectó que siete de los ocho faros de iluminación tipo "Busca personas", ubicados en los torreones de vigilancia, no funcionan, lo que reduce la capacidad de respuesta del personal durante la noche. Además, tres torreones no contaban con agentes de vigilancia al momento de la visita de control.

Asimismo, se hallaron ventanas metálicas con signos avanzados de corrosión en la parte exterior de los pabellones, una condición que podría ser aprovechada para vulnerar la infraestructura del establecimiento.
A ello se suma la ausencia de cámaras de videovigilancia en parte del perímetro del techo del penal, lo que dificulta la supervisión de actividades irregulares.

Como parte de sus recomendaciones, la Contraloría comunicó los resultados del informe al presidente del INPE para que adopte las acciones correctivas correspondientes. La entidad advirtió que corregir estas deficiencias resulta fundamental para reforzar los controles de seguridad, evitar el ingreso de objetos prohibidos y reducir el riesgo de fugas o incidentes dentro de uno de los penales más importantes del país.

