22/05/2026 / Exitosa Noticias / Elige bien / Actualizado al 22/05/2026
El candidato Roberto Sánchez estaría intentando reconfigurar su discurso político de cara a la segunda vuelta, aunque sin desprenderse del tono radical que marcó su campaña inicial.
Así lo señaló el periodista y analista político Enrique Castillo durante una entrevista en Exitosa, donde cuestionó la falta de claridad estratégica del postulante en esta nueva etapa electoral. Castillo sostuvo que Sánchez no llegó preparado a esta instancia y que ello se refleja en los mensajes que viene emitiendo públicamente.
Según explicó, el problema central es que Sánchez busca moderar algunas de sus posturas, pero sin abandonar del todo los temas que fueron clave en su campaña, como la Asamblea Constituyente o la defensa política de Pedro Castillo.
Un discurso que busca moderarse
En esa línea, Castillo fue enfático al señalar que el candidato estaría intentando suavizar su imagen sin perder el respaldo de su electorado más duro.
"No está bien parado, está tratando de desdecirse de lo que dijo en la primera vuelta sin perder tampoco ese impulso radical, sin perder el discurso de la Asamblea Constituyente, de la libertad de Pedro Castillo", indicó.
Para el analista, esa posición termina generando mensajes ambiguos, especialmente cuando Sánchez intenta dar señales de moderación en temas económicos o institucionales.
Castillo mencionó como ejemplo sus declaraciones sobre Julio Velarde y el Banco Central de Reserva, las cuales, según dijo, evidencian una postura poco definida.
"Parece que dijera que no lo va a sacar, pero en realidad lo que está diciendo es voy a conversar con él, voy a dialogar con él y después tomaremos una decisión", expresó.
El voto de las regiones y la reivindicación
Castillo remarcó que el respaldo de Sánchez se construyó sobre un sentimiento de descontento en las regiones del país, donde sectores de la población sienten abandono frente al centralismo limeño.
"Él ha ganado con un impulso radical, ese impulso de las regiones rebeldes", sostuvo. Luego agregó: "La gente que apoya a Pedro Castillo es la gente que busca esa reivindicación, esa gente que se siente abandonada por el centralismo limeño, por los partidos que en el Congreso han hecho lo que han querido y no han mirado hacia esas regiones".
Para Enrique Castillo, el principal desafío de Roberto Sánchez será encontrar un equilibrio entre la moderación que exige una segunda vuelta y la narrativa radical que le permitió conectar con un sector del electorado. En ese intento, advirtió, cualquier contradicción podría terminar debilitando su mensaje y generando dudas sobre la verdadera ruta política que busca seguir.

