08/02/2026 / Exitosa Noticias / Espectáculos / Actualizado al 08/02/2026
El Super Bowl LX, celebrado en el Levi's Stadium de Santa Clara, California, dejó un espectáculo de medio tiempo que será recordado por su audacia y su espíritu latino. Bad Bunny, encargado de liderar la presentación, sorprendió al mundo al invitar a Lady Gaga, quien interpretó "Die with a smile" en una inesperada versión salsa, con todo el estilo puertorriqueño.
La artista estadounidense no solo cantó, sino que también se unió a Bad Bunny en una coreografía vibrante de "Baile Inolvidable". El contraste entre su voz y los ritmos caribeños generó uno de los momentos más celebrados de la noche, demostrando que la fusión cultural puede conquistar incluso el escenario más visto del planeta.
La ovación del público y la repercusión inmediata en redes sociales confirmaron que se trató de un acto histórico dentro de los shows de medio tiempo. La sorpresa continuó con la aparición de Ricky Martin, quien aportó su energía caribeña y reforzó la narrativa de un espectáculo que buscó reivindicar la fuerza de la cultura latina.
Su presencia, junto a la de Gaga y Bad Bunny, convirtió el show en una auténtica fiesta global, con millones de espectadores disfrutando de una propuesta que rompió esquemas y que será recordada como una de las más innovadoras en la historia del Super Bowl.
Una representación con trasfondo
Más allá de la música, el espectáculo tuvo un fuerte componente simbólico. En un contexto donde la política migratoria en Estados Unidos sigue siendo tema de debate, la presencia de artistas latinos en el evento deportivo más visto del país adquiere un significado especial. El show envió un mensaje claro: la cultura latina está presente, es influyente y tiene un espacio protagónico en la vida pública estadounidense.
La frase inicial de Bad Bunny, "¡Qué rico es ser latino!", marcó el tono de la presentación. Fue una declaración de orgullo que resonó tanto en el público presente como en millones de espectadores en América Latina, incluyendo Perú, donde el espectáculo fue seguido con entusiasmo y orgullo.
La aparición de Lady Gaga en salsa y la energía de Ricky Martin consolidaron un espectáculo que quedará en la memoria colectiva. El Super Bowl LX se convirtió en una vitrina de identidad cultural, mostrando cómo el entretenimiento puede dialogar con realidades sociales y políticas.
La representación latina en el escenario más influyente del entretenimiento contemporáneo es, sin duda, un hito que refuerza la visibilidad de la comunidad en un momento clave.

