04/08/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 04/08/2026
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció una nueva reestructuración de su gabinete ministerial con el objetivo de reducir el tamaño del aparato estatal y optimizar el funcionamiento de su Gobierno.
La medida contempla la disminución de carteras de Estado hasta llegar a 12 ministerios, luego de la eliminación de los despachos de Turismo y de Planificación
Reorganizan ministerios por austeridad
La decisión forma parte del plan de austeridad impulsado por la adminsitración de Paz, que busca reducir gastos públicos, simplificar la estructura gubernamental y concretar funciones en menos entidades.
Entre los cambios más relevantes figura la desaparición del Ministerio de Turismo, cuyas competencias serán absorbidas por otras dependencias vinculas a la promoción económica y cultural.
Por otro lado, el Ministerio de Planificación dejará de existir como una cartera independiente, mientras sus atribuciones serán reorganizadas dentro de la nueva estructura administrativa.
Recortes provocan controversia política
El proceso de reducción parlamentario se suma a otras medidas aplicadas por el Gobierno altiplánico desde el comienzo de la gestión de Paz, quien planteó la necesidad de disminuir el tamaño del Estado ante la situación económica del país.
Anteriormente, su administración ya había anunciado recortes en el número de ministerios y la eliminación de cientos de cargos dentro del Ejecutivo.
La reforma también genera debate entre distintos sectores políticos y sociales. Mientras el oficialismo sostiene que la reorganización permitirá una administración más eficiente y con menor gasto público, algunos críticos advierten que la reducción de instituciones podría afectar la atención especializada de áreas estratégicas.
El ministro de la Presidencia, junto con otros integrantes del gabinete, deberá ejecutar la transición de competencias para garantizar que los servicios y programas estateles continúen operando sin interrupciones. El mandato de Paz considera que esta transformación permitirá avanzar hacia un Estado con menos burocracia y mayor capacidad de respuesta.
Con esta nueva estructura, el mandatario boliviano busca consolidar una de sus principales promesas de gestión: reducir el aparato público y reordenar las instituciones para enfrentar los desafíos económicos y administrativos del país.