27/09/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 27/09/2026
Al menos 27 personas murieron y 26 resultaron heridas tras dos tiroteos masivos registrados en Sudáfrica durante el fin de semana. Las autoridades confirmaron que los ataques ocurrieron con pocas horas de diferencia en las comunidades de Wedela y Lwandle, hasta el momento no hay detenidos.
Estos hechos ocurren solo cinco días después de otro ataque armado en la población de KwaMakhutha, al sur de Durban, donde murieron 11 personas. Ante esto, la Policía de Sudáfrica mantiene operativos de búsqueda para localizar a todos los sospechosos de esta serie de agresiones.
Detalles de los ataques
El primer hecho violento ocurrió la noche del sábado cerca de Johannesburgo, específicamente en la localidad de Wedela. Alrededor de las 9:30 de la noche, un grupo de ocho individuos portando fusiles AK-47 y pistolas dispararon contra los clientes reunidos en un bar local, causando la muerte de varias personas presentes.
Los agresores atacaron primero fuera del recinto y luego ingresaron para continuar la masacre, cobrando la vida de 13 hombres y cuatro mujeres.
No obstante, al menos 15 personas resultaron heridas de bala, mientras que los criminales robaron los celulares antes de huir en dos vehículos.
Aproximadamente cuatro horas después, pasada la 1 de la madrugada del domingo, ocurrió un segundo tiroteo en una tienda de Lwandle, cerca de Ciudad del Cabo. Este ataque dejó 10 fallecidos y 11 heridos, sumándose a la masacre ocurrida el martes en una fiesta en KwaMakhutha donde murieron otras 11 personas.

Crisis de seguridad
Sudáfrica padece altas tasas de homicidios que afectan principalmente a las comunidades más vulnerables del país. Las estadísticas oficiales de la policía revelaron 5.427 homicidios en el periodo comprendido entre abril y junio, lo cual representa un promedio diario de casi 60 asesinatos, siendo los tiroteos la causa más frecuente de estas muertes.
Ante esta preocupante situación, el presidente Cyril Ramaphosa ordenó en marzo el despliegue de soldados a las calles para combatir la delincuencia organizada. Al anunciar la medida, el mandatario sostuvo que el crimen de bandas organizadas era la mayor amenaza para la democracia y el desarrollo económico de Sudáfrica.
Expertos señalan que el elevado número de armas de fuego ilegales en circulación agrava el conflicto. Este fenómeno violento ha cobrado fuerza en los últimos meses, registrándose previamente un ataque en junio que dejó 12 muertos y dos tiroteos en diciembre que sumaron un total de 21 personas fallecidas en el país.

