30/11/2025 / Exitosa Noticias / Salud / Actualizado al 30/11/2025
Con la llegada del verano, las frutas frescas se convierten en una de las opciones más buscadas por quienes desean refrescarse y mantener una dieta saludable. Sin embargo, especialistas en salud pública advierten que el consumo de frutas embolsadas y vendidas al paso bajo el sol puede traer riesgos si no se cumplen condiciones mínimas de higiene.
Un recorrido por calles de Lima y otras ciudades mostró que sandías, plátanos y uvas se ofrecen en bolsas plásticas expuestas durante horas al calor. En muchos casos, los vendedores manipulan los alimentos sin guantes y sin acceso a agua corriente para su limpieza.
Según el doctor Marco Almerí, esta práctica facilita la proliferación de bacterias y aumenta el riesgo de enfermedades gastrointestinales.

El impacto del calor en las frutas
Las altas temperaturas no solo afectan el aspecto de las frutas, sino también su calidad nutricional y seguridad. Bolsas "sudadas" por el calor se convierten en un ambiente ideal para microorganismos. Además, el polvo, el viento y las partículas del aire pueden depositarse en los productos, incrementando los riesgos para el consumidor.
Esto no significa que el consumo de frutas al paso sea necesariamente malo. Al contrario, puede ser una alternativa práctica y económica. La clave está en ser conscientes de la higiene: evitar frutas ya peladas y expuestas, y preferir aquellas que puedan lavarse y prepararse en casa.

Consejos para un consumo seguro
- Optar por frutas enteras en lugar de porciones ya peladas.
- Lavarlas siempre bajo agua corriente antes de consumir.
- Usar utensilios limpios para cortarlas y servirlas.
- Evitar productos expuestos directamente al sol por varias horas.
- Priorizar puestos que cuenten con condiciones mínimas de higiene.
Llamado a las autoridades
Los especialistas coinciden en que es fundamental que las autoridades locales refuercen la vigilancia sanitaria en mercados y puestos ambulantes, garantizando que los alimentos vendidos en la vía pública cumplan con estándares básicos de seguridad.
El consumo de frutas al paso puede seguir siendo una opción refrescante y accesible durante el verano, siempre que se tomen precauciones. La higiene es el factor decisivo: elegir bien dónde comprar y cómo preparar las frutas puede marcar la diferencia entre disfrutar de un alimento saludable o exponerse a un riesgo innecesario.

