10/02/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 10/02/2026
Sedapal anunció que el incremento en las tarifas de agua y saneamiento previsto para el primer semestre de 2026 no tendrá que pagarse de golpe.
Con el objetivo de aliviar el impacto en la economía familiar, la empresa permitirá que los usuarios residenciales dividan ese monto adicional en cuotas mensuales hasta diciembre de 2027. La medida busca dar un respiro a los hogares y evitar que el alza se traduzca en morosidad o cortes de servicio.
El ajuste tarifario responde a la necesidad de cubrir mayores costos operativos y garantizar la sostenibilidad del servicio. Sin embargo, conscientes de que el incremento puede resultar difícil de asumir en un solo pago, las autoridades han dispuesto un mecanismo de fraccionamiento que permitirá a las familias organizar mejor sus finanzas.
Cabe precisar que, de esta manera, el aumento no se elimina, pero sí se distribuye en el tiempo, ofreciendo mayor flexibilidad al momento de pagar.

¿A quiénes aplica el beneficio?
El fraccionamiento está dirigido exclusivamente a los usuarios residenciales, es decir, a los hogares que reciben el servicio de agua potable y alcantarillado. Los comercios, industrias y otros usuarios no residenciales deberán acogerse a las reglas vigentes, sin acceso a este esquema especial.
La medida se centra en las familias, que son las más vulnerables frente a un incremento repentino en sus gastos básicos, aunque el decreto no descarta la posibilidad de que usuarios no residenciales puedan solicitar facilidades en sus pagos.

¿Cómo funcionará?
El mecanismo será sencillo: cada familia podrá elegir si desea pagar el incremento en cuotas o cancelarlo de una sola vez. Quienes opten por el fraccionamiento tendrán hasta diciembre de 2027 para completar el pago, lo que significa más de un año y medio de plazo adicional.
Las empresas prestadoras de servicios de saneamiento (EPS) estarán obligadas a informar mensualmente a la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) sobre el número de usuarios que se acogen al beneficio y el avance del proceso.
Este esquema no implica condonación ni rebaja de la deuda, sino únicamente una facilidad de pago. El monto total del incremento se mantiene, pero se distribuye en cuotas que resultan más manejables para los hogares.
De esta manera, se busca garantizar que las familias puedan mantener su acceso al agua sin que el alza tarifaria se convierta en una carga insostenible, representando un alivio en un contexto de creciente presión sobre los presupuestos familiares.

