16/09/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 16/09/2026
El recién instalado Congreso bicameral enfrenta su primer caso de presunto recorte y exigencia de aportes a trabajadores parlamentarios. Una investigación publicada por el portal El Foco reveló que la diputada Catherin Palomino Casavilca (Juntos por el Perú), habría exigido a los integrantes de su despacho costear con su propio dinero diversos bienes para la implementación de su oficina y actividades oficiales.
"Ayudas y gastos" para la oficina
De acuerdo con las capturas de pantalla a las que accedió el medio, el personal parlamentario creó un grupo de WhatsApp denominado "Ayudas y gastos - despacho".
En dicho chat —conformado por asesores, auxiliares y asistentes— se coordinaba la compra de tres cuadros decorativos solicitados por la parlamentaria (con los rostros de Túpac Amaru, José Carlos Mariátegui y de la propia diputada), la impresión de sus tarjetas de presentación personales, la confección de murales de madera e incluso la adquisición de insumos como charqui y bebidas para sus viajes de representación.

En uno de los mensajes transcritos, la asistente del despacho, Mishell Muguerza, comunicó abiertamente la indicación dada por la congresista: "Necesitamos su apoyo, el cual será proporcional a lo que percibimos mensualmente". Frente a ello, otros colaboradores acataban los pedidos asegurando que debían "solucionar todo lo que indica la diputada".
La versión y deslinde de la parlamentaria
Al ser consultada por los hallazgos, la diputada Catherin Palomino negó rotundamente haber solicitado dinero a su equipo o haber exigido que asuman gastos del despacho. Aseguró desconocer la existencia del grupo de WhatsApp interno y afirmó que solo le encargó a su asistente buscar cotizaciones para adquirir los cuadros con su propio presupuesto.
"Jamás, nunca le he pedido a mis trabajadores que asuman ningún tipo de gasto. Lo que sí le dije a mi técnico es: 'Mishell, un favor, cotiza el cuadro y me avisas cuánto es para pagar'", declaró la legisladora, agregando que pidió explicaciones a su personal.
Escándalo se suma a otro en menos de dos meses
Esta nueva controversia se suma al complejo panorama ético que rodea a la parlamentaria de Juntos por el Perú. A inicios de agosto, una investigación difundida por el programa Cuarto Poder expuso presuntas conversaciones telefónicas atribuidas a Palomino en las que afirmaba mantener una relación sentimental con el encarcelado expresidente Pedro Castillo.
En dichos diálogos, la legisladora no solo lanzaba duros insultos contra familiares directos del exmandatario, sino que condicionaba su silencio exigiendo reparaciones económicas de S/ 300 mil por presuntas injurias.
La acumulación de denuncias periodísticas en tan solo dos meses de gestión coloca a Catherin Palomino en una posición sumamente comprometida dentro de la bancada de Juntos por el Perú y el pleno del Congreso. Este nuevo caso de presunta exigencia de cobros a trabajadores pone a prueba los mecanismos de ética y fiscalización del nuevo parlamento bicameral, mientras la opinión pública exige el esclarecimiento inmediato de los hechos.

