22/07/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 22/07/2026
La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT) intervino un cargamento de 2.5 toneladas de mercurio líquido valorizado en más de 4 millones de dólares, que pretendía ingresar al Perú bajo una modalidad de contrabando.
El insumo químico, relacionado con actividades de minería ilegal, fue hallado oculto dentro de baterías para vehículos declaradas como mercancía regular.
Carga bajo sospecha
Según la entidad, el cargamento llegó desde un puerto de Centroamérica en dos contenedores consignados a una empresa importadora registrada en el país. La documentación presentada señalaba que se trataba de un envío de baterías; sin embargo, los controles de inteligencia aduanera detectaron inconsistencias que generaron alertas antes de su nacionalización.
Mercurio oculto
Tras aplicar técnicas de gestión de riesgo y seguimiento de la mercancía, la SUNAT realizó una inspección extraordinaria en un terminar portuario. Durante la revisión física, especialistas en insumos químicos encontraron el mercurio líquido escondudo en el interior de las baterías, por lo que procedieron con su inmediata incautación.
Modalidad bajo investigación
Las autoridades señalaron que el caso correspondería a la modalidad conocida como "gato por liebre", utilizada para ocultar productos restringidos bajo la apariencia de bienes de uso común.
La intervención contó con el apoyo de la Fiscalía Especializada en Delitos Ambientales del Callao y la Policía de Delitos Ambientales, quienes participan en las investigaciones para determinar el origen del cargamento y las responsabilidades correspondientes.

La SUNAT informó que continuará reforzando los controles en puertos, aeropuertos, carreteras y rutas fluviales con el objetivo de frenar el ingreso de mercancías ilegales vinculadas a actividades ilícitas, como la minería ilegal, que utiliza este tipo de insumos químicos en sus operaciones.
La SUNAT intervino un cargamento de 2.5 toneladas de mercurio líquido valorizado en más de US$4 millones, que intentaba ingresar al país mediante una modalidad de contrabando. El insumo químico, vinculado a la minería ilegal, fue hallado oculto dentro de baterías para vehículos declaradas como mercancía regular.