06/05/2026 / Exitosa Noticias / Crimen / Actualizado al 06/05/2026
La violencia del crimen organizado volvió a golpear a Lima. La Policía Nacional confirmó la identidad de Henry Tirado Salazar, alias "sapo", quien fue asesinado dentro de su taller mecánico en Chorrillos. El sujeto era conocido por las autoridades como presunto cabecilla de la banda criminal "Los Mexicanos", dedicada a la extorsión y el sicariato en distritos del sur de la capital.
Perfil del presunto cabecilla
Tirado había sido capturado en noviembre de 2024, acusado de liderar "Los Mexicanos", organización que operaba principalmente en Chorrillos y San Juan de Miraflores. Sus vínculos recientes se asociaban a atentados contra choferes de la empresa de transportes El Rápido, lo que reforzaba su perfil como cabecilla de una estructura criminal con fuerte presencia en el transporte urbano.
La información preliminar indica que el sujeto se hallaba en su taller tras recibir un vehículo para reparación. Sicarios que lo seguían en motocicleta llegaron hasta el lugar; uno de ellos descendió y disparó entre 6 a 8 balas contra Tirado, para luego retirarse caminando como si nada hubiera ocurrido. El cómplice lo esperaba en la motocicleta para huir de la escena.
Dudas sobre su situación judicial
Uno de los aspectos que genera mayor interrogante es cómo, pese a haber sido capturado en 2024, Tirado se encontraba libre hasta la fecha de su asesinato. Se espera que las autoridades brinden mayores detalles en las próximas horas sobre las decisiones judiciales o fiscales que permitieron su liberación, lo que podría abrir un debate sobre la eficacia del sistema de justicia frente a líderes de organizaciones criminales.
Investigación en curso
En el lugar del crimen existen cámaras de seguridad, aunque aún no se ha confirmado si estaban operativas al momento del ataque. La Policía Nacional y el Ministerio Público iniciaron las diligencias correspondientes, mientras se espera el levantamiento de las imágenes para identificar a los responsables.
El caso es investigado como un ajuste de cuentas vinculado a actividades de extorsión y sicariato, lo que refleja la persistencia de la violencia ligada al crimen organizado en Lima.
La modalidad del ataque —sicarios en motocicleta, múltiples disparos y fuga inmediata— responde a patrones ya conocidos en la capital. Más allá de la brutalidad del hecho, la principal incógnita es cómo un cabecilla capturado en 2024 se hallaba libre en 2026, lo que pone en cuestión la capacidad del sistema judicial para neutralizar a líderes criminales.
La investigación será clave para esclarecer tanto la autoría del crimen como las responsabilidades institucionales que permitieron que Tirado volviera a operar en libertad.

