02/08/2026 / Exitosa Noticias / Deportes / Actualizado al 02/08/2026
El fútbol tiene historias que parecen escritas para la épica. La de Tim Payne es una de ellas. El lateral derecho de Nueva Zelanda, que hace apenas unos meses era un desconocido para la mayoría, debutó con el Club Olimpia y lo hizo con un golazo que selló la primera victoria del Decano en el Torneo Clausura.
El escenario fue el Defensores del Chaco, donde los hinchas celebraron como nunca tanto el triunfo como la irrupción de un jugador que llega con aura de fenómeno global.
El debut con Olimpia
Este domingo, en la tercera fecha del Clausura, Olimpia enfrentaba a Rubio Ñu con la necesidad de sumar tras dos derrotas iniciales. Payne ingresó en el segundo tiempo, al minuto 69 con el dorsal número 4, reemplazando a Raúl Cáceres.
Trece minutos después, inició una jugada desde campo propio, combinó con Franco Alfonso y, desde la medialuna, sacó un remate que se clavó en el ángulo superior derecho. El estadio estalló: era el 5-0 definitivo y el estreno soñado para un jugador que llegó con la etiqueta de "curiosidad mundialista" y se presentó como héroe.
El técnico Pablo "Vitamina" Sánchez destacó su aporte como revulsivo y lo incluyó junto al capitán Richard Ortiz en los cambios que revitalizaron al equipo. La victoria no solo dio oxígeno en el Clausura, sino que también reforzó la confianza de cara al duelo de octavos de final de la Copa Sudamericana contra Vasco da Gama.
El fenómeno viral y el Mundial
Payne, de 32 años, se convirtió en protagonista inesperado del Mundial 2026. Un influencer argentino lo señaló como "el jugador menos conocido del torneo" e invitó a los usuarios volverlo popular, transformándolo en un fenómeno digital: pasó de tener apenas cuatro mil seguidores a superar los cinco millones en cuestión de semanas.
Su sencillez y carisma lo hicieron cercano a los fanáticos, mientras en la cancha cumplía con solvencia los tres partidos de Nueva Zelanda en la fase de grupos. Aunque su selección no avanzó, Payne dejó una imagen de entrega y disciplina táctica. Esa vitrina mundialista abrió la puerta a un salto inesperado: dejar el Wellington Phoenix, donde jugó siete años en la A-League australiana, para fichar por Olimpia, uno de los clubes más históricos de Sudamérica.
El debut de Tim Payne con Olimpia es la confirmación de que las historias virales pueden trascender la pantalla. De ser un nombre desconocido a convertirse en ídolo instantáneo en Paraguay, su golazo simboliza la fuerza del fútbol para reinventar destinos. El Decano encontró en él un nuevo protagonista, y Payne, en Asunción, halló un escenario para escribir el capítulo más inesperado de su carrera.

